29 de junio de 2015 - El presidente de la Coalición
de Pastores Afroamericanos (CAAP, en inglés), William Owens, ha llamado a la
desobediencia civil contra la imposición del casamiento entre personas del
mismo sexo.
“Vamos a
pedir a la gente que se alce y se prepare para ir a la cárcel”, ha dicho Owens
en una entrevista publicada ayer sábado por la cadena estadounidense Newsmax.
“¿Y por qué ir a prisión? Para que se sepa que no vamos a doblegarnos ni a
rendirnos, cueste lo que cueste”, agregó.
La
campaña de la CAAP responde al dictamen del Tribunal Supremo estadounidense,
emitido el viernes, de imponer a todos los estados de la Unión norteamericana que acepten los casamientos de parejas homosexuales. Hasta ahora, 13 estados se
resistían a sancionar el cambio de modelo legal de familia.
“Pienso
en nuestros hijos, y en lo que esto les va a hacer. ¿Pero en qué clase de mundo
van a crecer?”, se pregunta en la entrevista el pastor, padre adoptivo de dos menores.
Owens
considera que la instauración del
“matrimonio gay” se ha hecho a traición, y que el presidente
estadounidense, Barack Obama “engañó al pueblo estadounidense, porque la
comunidad negra no lo hubiera respaldado si se hubiera presentado al principio
a favor del matrimonio homosexual”.
El
presidente de la CAAP compara la campaña para la salvaguarda de la institución
matrimonial con el movimiento pro derechos civiles culminado en los años 60.
“Mucha
gente no hablaba, la gente de las iglesias estaba absolutamente callada sobre
el asunto. Hablaban algunos líderes, pero las masas estaban silenciosas”, dice
en alusión a la dominación del
discurso pro homosexualidad en los medios de comunicación.
Y de ahí,
que plantee la necesidad de una batalla
de larga duración con la misma inspiración: “Cuando nos sentábamos
en las barras de los restaurantes, ya sabíamos que nos iban a arrestar. Se
hacían cosas para que te arrestaran, para llamar la atención”.
La
desvinculación del matrimonio del sexo de los cónyuges, de la procreación y de
la filiación de los descendientes es una corriente que se ha difundido desde
Occidente a distintos países a gran velocidad desde los años 90.
Algunos
críticos atribuyen el fenómeno a una tendencia general a favorecer la
destrucción de las estructuras familiares, lo que serviría para manipular a los
pueblos con mayor facilidad, al verse los individuos privados del respaldo
educativo y económico de las redes parentales.
En 2011,
el Reino Unido y, a continuación, Estados Unidos anunciaron que condicionarían
la ayuda exterior de sus Gobiernos a países africanos a la aceptación de los
“derechos gais”.
La
legalización del “matrimonio homosexual” ha provocado protestas multitudinarias
en países como España (2004-2005), Francia
(2013) y, más recientemente, Italia, ante la promoción de un proyecto similar.
