Hace
un tiempo conocí de esta nueva propuesta de internet, bautizada
internet 2.0. No es que se refundo la internet ni es otro tipo de
conexión. Lo que es una reformulación de utilizar la red.
Con la explosión de las redes sociales en los últimos años llego este
nuevo concepto en la web. Donde lo importante y fundamental es el
compartir la información y donde el mundo de los usuarios son los que
proporcionan el contendido. En el sistema anterior los usuarios eran
simple consumidores en la red, la nueva concepción de la web ha hecho
participes del contenido a los usuarios.
La idea de la web 2.0 me parece excelente, el mundo entiende que los
tiempos cambian. Las culturas y la sociedad cambia por ende hay que
cambiar el sistema y adaptarse a los cambios.
Pienso que la iglesia necesita entender los tiempos y los cambios en la
sociedad para presentar un evangelio más acorde a las nuevas
generaciones, pero lamentablemente esto no esta sucediendo.
La iglesia se quedo en el tiempo, pretende que las nuevas generaciones
se amolde a una iglesia de 50 años atrás. Creemos que cambiar y
adaptarnos es malo. “No debemos seguir al mundo”, dicen por allí. Pero
la realidad es que debemos entender la cultura y adaptarnos para poder
ser relevantes en su transformación.
Vuelvo al ejemplo de la Internet 2.0. Investigando sobre el tema
encontré un gráfico que describe las características de la novedad.
Algunas de las cosas q encontré son: comunicación, participación,
compartir, datos e información: lo más importante, filtrado
colaborativo, contenido generado por el usuario, transparencia… y algo
que me atrajo, hacerlo divertido.

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Quiero comentar y comparar una de estas cosas con la iglesia.
Comunicación:. importante! todos los que usamos Facebook o
Twitter, sabemos que comunicarnos es lo más importante, podemos
comentar, chatear, criticar, responder, etc.
La iglesia es un monologo; el pastor y los líderes hablan y el resto
escucha. Algunos no quieren participar, a otros no lo dejan. Pero es
responsabilidad de todos de que la comunicación sea parte de la iglesia.
Los diálogos, las charlas, las discusiones y los debates deben ser
parte de nuestras reuniones, hablar temas de fe, de nuestras vidas
diarias, de nuestras luchas, derrotas y victorias. Creo que esto
ayudaría increíblemente a la iglesia a sanarse y a aprender unos de
otros.
Participación y compartir: esto no es ningún secreto en la
iglesia se cumple la teoría del 80/20, que dice que el 20 por ciento de
las personas hacen el 80 por ciento del trabajo y viceversa. Para muchos
es cómodo ser expectante. Pero debemos ser participes, la iglesia no es
solo ir a calentar el asiento del culto, la iglesia es la comunidad,
somos todos, la iglesia no es de un grupito de personas que convocan a
otras.
También es cierto que los que están al mando solo quieren que los demás
participen en las actividades que ellos no quieren hacer: limpiar los
baños, mantenimiento del edificio, hacer las colas para los trámites
burocráticos, hacer las compras, organizar la limpieza, etc. Pero solo
unos pocos son los que toman y quieren tomar las decisiones importantes:
cómo gastar la plata, qué predicamos, en qué actividades participamos y
demás.
Datos e información, lo más importante: Una de las cosas por la
que mas navegamos en la web es buscar información. Constantemente
estamos en la búsquedas de noticias o algo que buscamos lo encontramos
en internet.
La iglesia debe ser el lugar donde obtenemos la información más importante para caminar el día a día.
Contenido de calidad y profundo, que nos ayude a formar criterio y
valores inamovibles para mi vida y las generaciones venideras.
La Biblia debe ser la fuente de información y sabiduría. El centro de la instrucción en la iglesia.
Ya se imaginan la crítica; muchas personas van a la iglesia en buscar de
caricias emocionales, arengas de optimismos o éxtasis espiritual como
una droga que consume semana tras semana, sin recibir la cura a sus
sufrimientos. Y lo peor que es que muchos predicadores les dan sus dosis
cada fin de semana.
Debemos volcarnos a la Palabras para buscar la solución, necesitamos
urgente un seria vuelta a la sabiduría de Dios. Y no estoy hablando de
leerla e interpretarla con delirio emocional pseudoprofético. Urge
volver seria y concienzudamente a la Biblia.
Contenido: Es lo principal en la web, es la vedette de todo, no
habría internet sino hay contenido nadie navega. Es inequívocamente lo
fundamental.
Este ítem viene a colación del anterior. Es lamentable la falta de
contenido en muchos de nuestros púlpitos. La facilidad con que se usa la
Palabra para hacerla decir cualquier cosa es sorprendente.
Usamos la Biblia como “chicle”, sí, la estiramos, la deformamos, la
hacemos globo y la reventamos, hacemos lo que queremos con ella, la
masticamos pero no lo tragamos.
Gracias a Dios por Rob Bell que nos devuelto la exegesis y la reflexión
bíblica de una manera cool. Muchos jóvenes se volvieron a enamorar de la
Palabra, gracias a los Nooma. Ojala no los volvamos a desenamorar.
Si no hay contenido no hay web, nosotros igual; sino hay contenido no hay iglesia.
Filtrado Colaborativo: Los usuarios de la web toman lo que les
parece que esta bien, cada uno es independiente y elige lo que le gusta
o, según su criterio, entiende que está bien.
Y mi reflexión es porque tenemos tan poca democracia en la iglesia.
“Porque así lo dijo el pastor” ¿no se si te suena familiar? Hay una idea
instalada que dice que no podemos diferir en los criterios con el líder
porque es rebeldía, creo que estamos en un tiempo en que un
universitario puede tener tanto o más conocimiento que su líder.
Debemos dejar que la gente pueda elegir si lo que decimos les gusta o
no, si les parece que estamos acertados o equivocados. No tenemos toda
la verdad. Podemos fallar en nuestras interpretaciones.
Debemos usar el filtrado colaborativo y como comunidad elaborar y definir posiciones a seguir.
Hacerlo Divertido: Esto es lo que más me gusto. Y es verdad en la
web, aunque estamos estudiando o trabajando puede ser divertido,
atractivo, no te cansa. Muchas personas pueden estar en la web y están
obteniendo información por largas horas y pueden seguir más. ¿Por qué?
Porque está diseñada (en su look y su sistema) de una forma divertida.
No es ninguna novedad que muchas veces escuchamos que “la iglesia es aburrida”.
La iglesia no debe ser aburrida, pero lamentablemente la hacemos muy
aburrida. Largos monólogos, más monólogos con los ojos cerrados y
larguísimas (oraciones), solo podemos pararnos (cuando nos dicen),
aplaudir, levantarlas manos y estar sentados; ¡y nos piden plata!
La iglesia debería ser un tiempo y espacio especial donde deberíamos
relajarnos, disfrutarlo, pasarla bien, poder llevar amigos, divertirnos,
aprender y conectarnos con Dios de una manera cool.
¿Te gusta la Iglesia 2.0?
Dan Kimball en su libro La Iglesia Emergente dice: “Los tiempos pasan,
nacen nuevas generaciones, la cultura cambian; por consiguiente la
iglesia debe cambiar también”.
Mi oración es que como iglesia podamos entender a las nuevas generaciones para poder cambiar con ellos y ser relevantes.
Cortesia: EspecialidadesJuveniles |
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