Tres palestinos murieron durante una batalla que se desató durante una operación de contraterrorismo en la ciudad de Jenín (Cisjordania).
Las fuerzas de seguridad ingresaron en esa ciudad para arrestar a Hamza Abu al Hija, un terrorista integrante de Hamás, de 22 años, del que se sospecha participó en numerosos atentados con armas de fugo y artefactos explosivos; y estaba preparando nuevos ataques contra civiles y fuerzas de seguridad israelíes, según señaló un portavoz militar.
El operativo conjunto fue llevado a cabo por tropas del Ejército de Defensa de Israel (Tzáhal), el servicio secreto Shabak (Servicio de Seguridad General) y la unidad de elite de contraterrorismo de la Guardia de Frontera.
El sospechoso se atrincheró en una vivienda y se negó a rendirse, puntualizó un vocero militar. Tras ignorar los repetidos llamados para que se entregara pacíficamente, abrió fuego con una ametralladora M-16 contra las fuerzas de seguridad, hiriendo levemente
a dos soldados, e intentó escapar.
Poco después, se desató un violento enfrentamiento, en el cual palestinos armados de la zona abrieron fuego, lanzaron explosivos, cocteles Molotov y piedras contra las fuerzas de seguridad. Los combatientes israelíes respondieron el fuego.
Entre los palestinos muertos fueron identificados Mahmud Abu Zeina, de 25 años, integrante de la organización terrorista Jihad Islámica y Yazin Jabarin.
Otros seis palestinos resultaron heridos y tres fueron arrestados durante los disturbios.
Las tropas rodearon la vivienda donde se había atrincherado Abu al Hija, que resultó abatido cuando intentó escapar, según un informe de la radio de Israel.
Parte de la vivienda de Abu al Hija fue derribada por topadoras, durante el operativo, de acuerdo con fuentes palestinas.
El padre de Al Hija, Jamal Abu al Hija es un cabecilla de Hamás que está cumpliendo una condena a nueve cadenas perpetuas en Israel. Fue arrestado en 2002, tras demostrarse su participación en los atentados con explosivos en el Cruce Merón, en el que fueron asesinados nueve israelíes en ese año y en la pizzería Sbarro de Jerusalén en 2001, en el que fueron asesinados quince israelíes.