VIDEO: Grupo cristiano impacta las vidas de refugiados sirios
La falta de habilidad para detener el conflicto interno en Siria, ha provocado una nueva oleada de refugiados que huyen de ese país. Sus necesidades son alarmantes pero mucho cristianos están respondiendo al llamado.
Otra bomba del Gobierno sirio explota en territorio rebelde. Civiles inocentes en medio del fuego cruzado abandonan el país en cantidades.
La crisis es quizás la más severa desde la Segunda Guerra Mundial y no se ve un final.
Según Naciones Unidas, más de 2 millones de sirios están registrados como refugiados en países vecinos. La mayoría vive en ciudades de campaña, al norte de Irak.
Luchas entre islamistas y milicianos kurdos, forzaron a una viuda y a sus hijos a abandonar su granja de trigo. La ONU les dio alimento y cobijas, pero ella dice que le falta dinero para comprar fruta y vegetales para sus hijos.
No sólo al norte de Irak los refugiados atraviesan los límites a diario. Los refugiados van al valle de la Becá en el Líbano. El campamento tiene ya seis meses de existir.
Muchos de los sirios que viven en tiendas deben registrarse con la ONU. Así que buscan a grupos cristianos por ayuda.
Faiz llegó al valle de la Becá en el Líbano, desde el noreste de Siria.
“Las milicias bombardeaban y estábamos sin electricidad ni agua. Nuestra ciudad estaba rodeada por el Ejército Libre de Siria y por Jabat al Nusra. Están secuestrando cristianos, es una situación muy mala”, dijo Faiz, un cristiano sirio refugiado.
La familia de Faiz ahora vive con su hermano, Kamal, quien llegó hace seis meses. Unas 13 personas viven en un pequeño apartamento de dos habitaciones.
Faiz se siente a salvo en Líbano, libre de la milicia que destruye la antigua comunidad cristiana en Siria…
“Tratan de echar a todos los cristianos del país. Un amigo cristiano trabajaba construyendo una escuela. Lo mataron y se robaron su camioneta. No tienen misericordia de nosotros los cristianos”, comentó Faiz.
Pero, grupos como “Corazón por el Líbano”, asociado a CBN, muestran compasión por los refugiados.
Como el joven Mohammed… su familia estableció una tienda al sur del Líbano. El agua se metía al llover, así que un obrero de “Corazón por el Líbano” convenció al dueño de la propiedad de permitirles vivir en una bodega.
Mohammed dejó de ir a la escuela hace más de dos años, poco después de iniciada la guerra civil en Siria.
“Él es un buen niño y quiere estudiar. ¿Cuántos años tienes, Mohammed? 12 años… Tiene 12 años de edad...”, aseveró Milad Nassar, de “Corazón por el Líbano”.
La activista pakistaní, Malala Yousafza, visita un campo de refugiados en Jordania. Ella y otros temen que Mohammed y su generación pierdan acceso a la educación. En 2012, un terrorista le disparó a Malala al regresar de la escuela. Ahora es una activista global por la educación de las niñas.
Pero los refugiados jóvenes necesitan más que educación, alimento y hogar. Muchos, como Hamad de 13 años, necesitan atención médica urgente.
Él nació sin sus piernas desarrolladas y pasó por un intenso viaje hacia el Líbano…
“Hay solo un hueso en lugar de dos, como el resto de la gente. Puede ver que no se adjunta correctamente allí abajo. No es donde la tibia estaría normalmente y hace falta todo el peroné”, explicó Christine Broby, una obrera de “Corazón por el Líbano”.
“Corazón por el Líbano” no solo le dio a Hamad un colchón y comida para su familia, también le ayudaron a conseguir una cirugía para su pierna. Con ello, Hamad podrá caminar eventualmente.
También, están ayudando a otros con heridas de guerra, como a Faraj de 18 años.
Cuando lo conocimos el año pasado, él solo caminaba con la ayuda de su madre. Hoy puede andar por sí mismo.
Faraj casi muere cuando un cohete explotó en su casa tirándolo como un muñeco de trapo desde un balcón. En la caída quebró su brazo y esquirlas cortaron su pecho y espalda.
Él dice que está mucho mejor gracias al cuidado médico y provisto por “Corazón por el Líbano”.
Faraj dice que no le gustaría volver a luchar en Siria a luchar. "No, no me gustaría ser soldado". Él prefiere volver a trabajar en la industria de la ropa.
Faraj quiere que oren por él.
"Oren que Dios me sane y pueda caminar normalmente”, indicó Faraj.
Quizás algún día, desde el Líbano hasta su hogar en Siria.
Fuente: www.MundoCristiano.tv