“Las familias cristianas se han visto forzadas a marcharse por las amenazas de violencia y muerte del grupo terrorista”, señaló.
Tras la captura de Mosul como parte del avance por el Norte de Irak, el Estado Islámico ordenó convertirse al islam a todos los cristianos en el lugar y pagar un impuesto de protección, que de no cumplirlo les significaría la muerte.
Yukhana señaló que unos pocos países europeos se han hecho cargo de algunos de los iraquíes desplazados. “La mayoría de los cristianos han buscado refugio en Kurdistan”, dijo.
En agosto, Estados Unidos inició una campaña de bombardeos aéreos en Irak contra el Estado Islámico después de que este grupo dividido de la red terrorista de Al Qaeda se acercase a la capital del Kurdistán, Erbil. Antes de la invasión de EEUU de 2003 en Irak vivían unos 1,2 millones de cristianos.