15 de mayo de 2015 - En Seúl,
capital de Corea del Sur, miembros de la Iglesia Myungsung se levantan muy
temprano cada día para orar. Lo han estado haciendo por 35 años. ¿Los
resultados? Se ha convertido en una de las iglesias más grandes del mundo.
Ellos creen que esas oraciones ayudarán a traer libertad a sus vecinos del
norte.
En la
madrugada en Seúl, Corea del Sur... Miles de personas salen de una iglesia
local, pasando junto a otras miles que esperan en el frío y la oscuridad para
entrar.
Cuando
dan la señal, empiezan a entrar. Algunos deseosos de no llegar tarde, corren
por la calle y llegan a tiempo para alabar a Dios con todo su ser...
El
servicio de oración de las 6 a.m., en la Iglesia Myungsung, es el segundo de
cuatro servicios en la madrugada que la iglesia realiza diariamente.
Los
cristianos no pueden vivir sin fe y oración, ni por un momento. Creo que la
Mañana de Oración es una bendición de Dios para nosotros. Por eso, es que
asisto gozoso a la reunión, aunque la iglesia esté lejos y tarde mucho”, dice
Seon-Gyoo Kim, un feligrés.
Hoy es
una reunión especial... La iglesia conmemora 35 años de realizar servicios de
oración en la madrugada.
Líderes
de iglesias alrededor del mundo están aquí para una celebración durante toda la
semana.
El
reverendo Samhwan Kim inició esta iglesia en 1980. Desde entonces, ha crecido a
más de 120 mil miembros. Él atribuye este éxito a la oración y al compromiso
inquebrantable a las históricas verdades cristianas.
“El poder
de la iglesia proviene del Evangelio de la Biblia y de la tradición que
heredamos de los antepasados. Si conservamos esos valores, el mundo nos seguirá
y podremos encaminar a esta generación”, indicó el pastor Samhwan Kim, de la
Iglesia Myungsung.
Hoy, el
pastor Kim con más de 70 años dirige dos de los cultos en la madrugada.
Myungsung
es la iglesia presbiteriana más grande del mundo. Ha plantado 24 iglesias y
apoya a más de 500 misioneros en 63 países.
La
iglesia también apoya un hogar para niños, un hospital y otros ministerios
humanitarios.
El pastor
Kim dice que la oración es lo que ha hecho posible todo este ministerio… y él y
su iglesia creen que si se lo piden, Dios hará lo mismo por sus hermanos en
Corea del Norte.
“Corea
del Norte está en desesperación, pero al mismo tiempo, está esperanzado en
Cristo. Isaías 9 dice: 'El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; los que
moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos'. Creo que
el Evangelio debe ir a ellos. Necesitamos la oración para salvar a Corea del
Norte… Dios trabajará en ellos a través de nuestra oración. Él debe liberar la
tierra y hacer el milagro de abrir camino en el desierto para unificar el Norte
y el Sur", asevera el pastor Samhwan Kim, de la Iglesia Myungsung.
Corea del
Norte y del Sur han estado separados durante 65 años.
Desde que
se firmó el armisticio, Corea del Sur se ha convertido en un estado moderno con
auge económico.
Corea del
Norte es una de las naciones más aisladas del mundo, gobernada por una familia
dictatorial que reprime a las personas y amenaza al mundo con un holocausto
nuclear.
En la
frontera del Norte y del Sur, las personas llegan a ver el reino ermitaño y
dejan mensajes a sus familias que están al otro lado.
“‘Queridos
Mamá y Papá, por favor manténganse en paz en el cielo. Su hijo, Gwangcheol
estuvo aquí’. También, hay varios mensajes que dicen: 'Espero que Corea del Sur
y del Norte se vuelvan a reunir lo más pronto posible’”, dijo una mujer en la
frontera del Norte y del Sur.
En la
Iglesia Myungsung, las personas oran apasionadamente por una reunificación.
Entre
ellos está un grupo de refugiados norcoreanos que ahora vive en el Sur. A pesar
de estar libres, es duro escapar del control de un régimen totalitario al otro
lado de la frontera.
“En
realidad los desertores de Corea del Norte tienen un trauma por el régimen de
su país. A menudo tenemos pesadillas de ser llevados al Norte. Cada vez cuando
me despierto en la mañana siento libertad, pero me duele pensar en mi familia
que sigue viviendo en peligro y sin libertad”, relató WonjoonSung, quien escapó
de Corea del Norte.
Estos
refugiados llegaron a Cristo después de escapar del Norte, pero ellos vieron de
primera mano la persecución de los cristianos por parte del gobierno.
“En el
Norte los cristianos eran seleccionados para torturarlos. Se distinguían por
sus rodillas, porque se habían hincado para orar. Los cristianos los llevaban a
otro lado, como a campos de concentración”, comentó HyejinLim, quien escapó de
Corea del Norte.
Aún, la
iglesia en Corea del Norte sigue en crecimiento. Esto se debe a que algunos
norcoreanos que visitan China son convertidos al cristianismo por misioneros en
la frontera. A pesar del riesgo de cárcel o muerte, algunos regresan a predicar
el evangelio.
“Después
que regresan, evangelizan a otros uno a uno en el sótano y luego, estos también
convierten a sus familias o amigos. De esta manera, el Evangelio está siendo
difundido en secreto. Si esto se conoce, toda la familia sería asesinada,
entonces las iglesias se reúnen en un sótano de forma secreta, pero activa”,
dijo Yunsun Lee, quien escapó de Corea del Norte.
Mientras
tanto, quienes han encontrado un refugio en el sur, claman por sus familias del
Norte.
“Realmente
oro a Dios para que lleve su Evangelio al Norte, para que las personas allí
puedan vivir decentemente, disfrutando de su libertad”, dijo WonjoonSung, quien
escapó de Corea del Norte.
Convencidos
de que estas fervientes oraciones serán de gran beneficio para muchos
norcoreanos.
Fuente: www.MundoCristiano.tv