25 de junio de 2015 - Islamabad (Pakistán)
Mejorar la protección y tutelar a las minorías religiosas: este es el objetivo
por el que el ministro de Interior de Pakistán, Chaudhry Nisar, ha pedido a los
gobiernos provinciales que lleven a cabo una investigación interna sobre la
seguridad de las comunidades minoritarias y que preparen un “plan de seguridad”
especial para hindúes, cristianos, sikhs, ismaelitas y otros grupos.
Esta disposición se produce tras una
ola de ataques contra las minorías étnicas y religiosas. Según la información
de la Agencia Fides, el Ministro ha ordenado que los lugares de culto de las
minorías religiosas sean protegidos con patrullas de la policía para prevenir
violencia, saqueos, atentados.
Tras la disposición del Ministerio
Federal, el gobierno de la provincia de Sindh ha iniciado el registro y control
de los lugares de culto, con el fin de predisponer una protección adecuada.
“Las minorías en Pakistán están bajo
ataque constante desde hace décadas, pero los gobiernos han demostrado sólo
apatía o indiferencia ante las atrocidades cometidas contra las minorías”,
señala la Ong “Claas” (Centre for Legal Aid, Assistance and Settlement), con
sede en Pakistán y en el Reino Unido. “Tomar medidas preventivas es ya un gran
paso adelante”, dice la nota enviada a la Agencia Fides, esperando que se
produzca la implementación inmediata de este plan de seguridad.
Junto a estas medidas “urge
contrastar la mentalidad extremista y el creciente odio contra los cristianos y
otras minorías religiosas que viven en Pakistán”, afirma la organización, recordando
la necesidad de intervenir sobre “la legislación que discrimina a las minorías”.
