Juan 9: 4, 4 Mientras sea de día, tenemos que
llevar a cabo la obra del que me envió. Viene la noche cuando nadie puede
trabajar.
Adviértase que
era día de reposo, pero en él estaban permitidas las obras de necesidad, de
caridad y de piedad. Jesús aclara: Que es preciso hacer la voluntad de Dios: la obra del que me envió. Cuando Dios
envía a alguien, no lo envía de balde, porque a nadie lo invita a ser ocioso ni
haragán. Jesús trabajaba constantemente con el Padre, Juan 5: 17, 17 Pero Jesús les respondía: —Mi
Padre aun hoy está trabajando, y yo también trabajo, y se sometía a los deberes más
penosos, con tal de llevar a cabo, y lo hacía con la mayor alegría, la obra que
el Padre le había encomendado, Juan 4: 34, 34 —Mi alimento es hacer la voluntad
del que me envió y terminar su obra —les dijo Jesús—. Juan 17: 4, 4 Yo te he glorificado en la
tierra, y he llevado a cabo la obra que me encomendaste. Juan 19: 30,
30 Al probar Jesús
el vinagre, dijo: —Todo se ha cumplido. Luego inclinó la cabeza y entregó el
espíritu. Y lo que hacía lo hacía con toda Su alma y con todas Sus fuerzas, Eclesiastés
9: 10, 10 Y todo lo que te
venga a la mano, hazlo con todo empeño; porque en el sepulcro, adonde te
diriges, no hay trabajo ni planes ni conocimiento ni sabiduría, como habríamos
de hacerlo nosotros también.
«Señor, crea
en nosotros hambre y sed por la Palabra que vivifica».
«¡Sea Dios exaltado!»
PARA RUMIAR:
Conocer
a Dios cada día al hablar con Él en oración y escuchar Su voz al leer la
Biblia, te ayudará a ver tu vida y tus problemas en la dimensión correcta.