"Dios nunca me ha dejado sola, ni una sola vez".


Foto: OpenDoors.
Por más de 13 años, Sarita fue abusada física y mentalmente por su marido a causa de su fe. Finalmente la abandonó. Su primera hija nació discapacitada porque su marido le dio una patada cuando estaba embarazada. Sarita vive en una pequeña ciudad en el centro de India y ahora es una madre soltera con sus dos hijos: Asha, de 12 años y Ashish, de 8 años de edad.
Aunque la Constitución determina la igualdad de derechos para hombres y mujeres en la India, las mujeres indias siguen lidiando muchos problemas, incluyendo violencia doméstica, ataques con ácido, asesinatos por dote, prostitución forzada, etc. Si una mujer decide seguir a Jesús, las sanciones pueden ser extremas. Conoce a Sarita *, una mujer cristiana fiel de India central. Ella fue física y mentalmente abusada por su esposo por más de 13 años hasta que finalmente la abandonó.
"Por más de 13 años mi marido me atormentaba física y mentalmente a causa de mi fe cristiana. Finalmente, nos abandonó en diciembre del año pasado" cuenta Sarita a un voluntario de Puertas Abiertas en la India. Sarita vive en una pequeña ciudad en el centro de la India y ahora es una madre soltera con dos hijos: Asha, de 12 años de edad * y Ashish*, de 8 años de edad. Asha es discapacitada mentalmente.
Con el creciente número de conversos cristianos en India central, los hindúes locales a menudo son muy hostiles con los creyentes. Ellos creen que la gente de los países occidentales ofrece dinero a cualquier persona que se convierte al cristianismo. Por eso, ellos odian a cualquier persona que se convierta al cristianismo. El número de incidentes relacionados con violencia física, boicot social o incluso asesinato, es muy alta en esta zona de India. Sarita es una de tantas mujeres India central que pagan un precio muy alto por abrazar a Cristo en su vida.
Sarita primero oyó hablar de Jesús hace 16 años gracias a sus amigos cristianos. Poco a poco se dio cuenta del amor de Cristo y entregó su vida a Dios; sin embargo, después de culminar sus estudios, se enamoró de un hombre hindú llamado Mohan* y se casó con él. Mohan inicialmente le expresó su voluntad de aceptar la fe cristiana, pero después de unos meses de matrimonio comenzó a mostrar sus verdaderas intenciones.
"Todo parecía estar bien hasta nuestro sexto mes de matrimonio. Después de que mi marido empezó a abusar de mí físicamente. Llegaba a casa borracho, me golpeaba, y decía que mi fe era una vergüenza para su familia. Él me pedía que dejase mi fe y adorara a ídolos hindúes. Cuando me negué, me golpeaba todavía más, " cuenta Sarita a un voluntario de Puertas Abiertas.
Mientras Sarita aún estaba tratando de hacerle frente a su situación de abuso, de repente se encontró con un secreto horrible que su marido le había escondido. "Mi marido se había casado antes y tenía tres hijos de su primera esposa," ella dijo. "Yo era su segunda esposa. Cuando me di cuenta de esto, yo estaba completamente destrozada".
A pesar de su nueva realidad, Sarita no podía contemplar la idea de dejar a su marido porque ella ahora estaba embarazada y sus familiares también la habían abandonado a causa de su fe. Mohan continuó con el abuso físico. Como resultado, Sarita dio a luz a una niña con problemas mentales.
"Mi esposo me golpeaba con zapatos y con todo lo que tenía en sus manos. Mi cuerpo estaba siempre lleno de moretones, pero seguí viviendo con él. Oré para que Dios obrase en su vida y lo cambie", dice Sarita con lágrimas en los ojos. Sarita dio a luz a un niño de cuatro años más tarde. Aunque su bebé esta vez nació sano, su vida se hace cada vez más insoportable.
Y añade: "Mi hija Asha de vez en cuando sufriría ataques. Necesitaba medicinas regularmente y las facturas médicas eran muy altas. Mi marido se ponía aún más furioso cuando tenía que pagar por los medicamentos y a menudo sólo daba dinero para la mitad de los medicamentos".
A pesar de los desafíos, Sarita se negó a darse por vencida y siguió viviendo con su marido. "Oré noche y día; era difícil, pero Dios me dio fuerza", decía.
Después de un continuo abuso físico y mental, Mohan la abandonó y se fue a vivir con su primera esposa. También la difamó públicamente mediante la publicación de una noticia falsa en un periódico local en el que se la llamaba prostituta. Ella sufrió la desgracia y el completo abandono.
"En medio de todas estas circunstancias, el año pasado mi hija cayó muy enferma. Estuvo cerca de la muerte. Ella sufrió convulsiones continuas y fue ingresada en la UCI. No tenía dinero para pagar las cuentas. Mi marido ya no iba a ayudarnos. Puertas Abiertas llegó para rescatarnos y me ayudaron a pagar las facturas", comparte Sarita.
La hija de Sarita está mejor ahora, pero requiere de cuidado constante. No hay nadie que pueda mantener a la familia. "Yo podría trabajar porque tengo educación, pero mi hija necesita mi atención. Ella no puede hacer nada sin mí", dijo Sarita tristemente. Sarita y sus hijos a menudo reciben alimentos y ayuda financiera de parte de los miembros de la iglesia local.
Aunque está presionada por todos lados, Sarita no deja de ver la mano de Dios que conduciéndola y apoyándola. "Dios nunca me ha dejado sola, ni una sola vez. A pesar de mis circunstancias, no dejaba de hablarle acerca de Jesús a mi hermana mayor y a mi madre. Ahora son cristianas. "Los miembros de su iglesia también le animan para que sigue adelante. "Amo tanto a Jesús", continuó. "Él es todo lo que tengo y confío en que Él nunca me dejará. Cuando estoy débil, Dios me recuerda la promesa en Isaías 41:10 -No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré... y entonces, continuo! "
* Nombres cambiados por razones de seguridad
* Por favor, oremos por Sarita, para que continúe en su fe con valentía y coraje. Oremos para que Dios abra un camino para que ella pueda ser capaz de proveer para ella y sus hijos. Hay otras mujeres como Sarita en el centro de India que sufren una situación similar; por favor oremos por ellas.
* Oremos por la hija de Sarita, Asha. Ella es discapacitada mentalmente y de vez en cuando sufre convulsiones.
* Por favor oremos por el marido y los parientes que aún no se han entendido el amor de que Sarita tiene por Cristo. Oremos para que ellos puedan llegar a la fe.
Fuente: https://www.puertasabiertas.org/noticias/India20150910