Justo antes de su visita a Estados Unidos el Papa realizó una gira por Cuba. El líder católico instó a los líderes cubanos a abrirse al mundo. Y justamente conforme Cuba empieza a abrirse al mundo, el mundo comienza a entender cómo le ha ido a la Iglesia Evangélica cubana tras tantos años bajo el régimen comunista. Muchos consideran que las dificultades han allanado el camino para una explosiva plantación de iglesias.
En una típica mañana de domingo en Cuba se pueden encontrar iglesias repletas de gente. Muchas son casas-iglesia que se reúnen en la sala. Otras se parecen más a un típico templo pero con una gran diferencia… restricciones políticas.
El espacio es una de las limitaciones que han encontrado la Iglesia en Cuba. El gobierno no le permitió a una de las iglesias comprar más terreno para construir una iglesia más grande. Así que no ha tenido otra opción que construir para arriba.
En los pisos superiores hay aulas de escuela dominical más cuatro áreas adicionales para ver el culto.
“Cuando tienes de 80 a 100 personas en un apartamento es difícil y los vecinos se molestan”, dice el pastor Miguel.
El pastor Miguel lidera una casa-iglesia que ahora se reúne en su patio pues ya no caben adentro. Es algo común en la Iglesia cubana que crece pese a las restricciones de gobierno. En los últimos 20 años, se han abierto más de 16 mil iglesias evangélicas.
“Una de las cosas que nos hace crecer en la fe son las limitaciones y las dificultades”, indica el pastor Néstor.
El pastor Néstor y su esposa Rosa, viven en un cuarto arriba de su pequeña iglesia. Durante los cultos, sólo algunos pueden tener un verdadero asiento.
“A la gente no le importa cuán cómoda está. Pueden estar exhaustos de trabajar todo el día que igual se sientan sobre una bolsa de piedras, una silla cosida o se quedan de pie todo el culto”, expresa la pastora Rosa.
Líderes de la Iglesia cubana dicen que los eventos tras la caída de la Unión Soviética impulsaron la explosión de iglesias actual.
“Cuando el gobierno ruso colapsó, Cuba sufrió mucho. La gente empezó a buscar esperanza en las iglesias”, comenta el pastor Ermano.
Al mismo tiempo, el gobierno acabó su filosofía atea y se declaró un estado secular, llevando a una generación entera a cuestionar sus creencias.
Un oficial gubernamental del momento sugirió que las iglesias - incapaces de obtener permisos de construcción - se reunieran en casas. El comentario encendió un movimiento similar al auge de la Iglesia en el libro de Hechos.
El pastor Francisco es uno de miles de pastores de casas-iglesia que han seguido el Evangelio con gran pasión. Su iglesia se reúne los domingos para adorar, miércoles para orar y sábados para ayunar.
“Hemos evangelizado a todos los de esta zona, llevando un Nuevo Testamento a cada hogar. No podemos detenernos aún si no aceptan al Señor a la primera, tercera o cuarta vez, vamos a seguir hablándoles del Señor”, dice el pastor Francisco.
El crecimiento de la iglesia es aún más milagroso debido a la pobreza. El promedio salarial del cubano es de 20 dólares al mes y los profesionales ganan menos de 50.
Las iglesias cubanas son conocidas por su generosidad y disposición al sacrificio por el Evangelio.
Otro obstáculo que enfrentan estas iglesias es la guerra espiritual en forma de santería: una mezcla de religiones africanas, conocida por sus rituales.
La Iglesia Cristiana en Cuba vive una realidad espiritual diferente a la de muchas otras naciones. El bosque de La Habana es un lugar muy visitado por turistas por su belleza, pero también conocido por los sacrificios y las ceremonias de santería que se llevan a cabo en ese lugar.
El pastor Néstor enfrenta oposición en su propio barrio. Durante un servicio dominical, un grupo de santería tocó sus tambores frente a la iglesia.
“Fue un tipo de enfrentamiento espiritual. La iglesia solo empezó a orar y pedimos que lloviera y de pronto, hubo truenos y ellos tuvieron que irse”, precisa Néstor.
Los líderes dicen que ahora disfrutan de un relajamiento en las restricciones. Es más fácil evangelizar fuera de la iglesia y reciben más permisos para realizar eventos.
Pero, la mayoría aún no pueden expandirse ni comprar tierras, ni producir programas de radio o televisión cristianos. Y deben trabajar en una economía disfuncional. Los planes de remodelación en la iglesia del pastor Néstor están en espera indefinidamente, hasta poder obtener cemento.
“A veces sin sufrimiento no hay retos y sin los retos no hay victoria ni fe”, concluye Néstor.
Fuente: http://www.cbn.com/mundocristiano/Latinoamerica/2015/September/Iglesia-cubana-crece-pese-a-las-restricciones-de-gobierno/