Juan 9: 5, 5 Mientras esté yo en el mundo, luz
soy del mundo.
Que las
oportunidades están al alcance de la mano, pero no han de durar siempre: viene la noche cuando nadie puede trabajar. Juan
9: 4 final. De cierto viene la noche de la muerte; se acerca con mayor o
menor prisa, pero sin pausa. No está en nuestra mano conjeturar a que hora se
va a poner el sol de nuestra vida, nuestro ocaso puede llegar al mediodía; “en
la flor de la vida”, como suele decirse. Y lo peor es que no podemos
prometernos un crepúsculo entre la puesta del sol y la noche pues no sabemos si
moriremos tras larga enfermedad o de un infarto fulminante. En la noche es el
siervo que convoca a los obreros para que dejen de trabajar y den cuentas de su
mayordomía, para recibir entonces conforme a lo que hayan hecho, sea bueno o
malo, 2ª Corintios 5: 10, 10 Porque es necesario que todos comparezcamos ante el
tribunal de Cristo, para que cada uno reciba lo que le corresponda, según
lo bueno o malo que haya hecho mientras vivió en el cuerpo. Cuando el fuego
se está acabando, la mecha de nada sirve, busca aceite para avivar dicha mecha
o el pábilo.
«Señor, crea
en nosotros hambre y sed por la Palabra que vivifica».
«¡Sea Dios exaltado!»
PARA RUMIAR:
La falta de
fe siempre representa un serio obstáculo para el desarrollo de la vida a la que
hemos sido llamados.
Pastor Mario Arcila Castaño.