Devocional Pan Integral: El ciego insistía «Soy yo»


Juan 9: 8 – 9, Sus vecinos y los que lo habían visto pedir limosna decían: «¿No es éste el que se sienta a mendigar?» Unos aseguraban: «Sí, es él.» Otros decían: «No es él, sino que se le parece.» Pero él insistía: «Soy yo.»

La compasión, la misericordia, nos obliga a solucionar, ayudar a los que no pueden sostenerse, sustentarse a sí mismos; y la prudencia nos alerta a no dejarnos engañar por los falsos mendigos, holgazanes disfrazados, (Orar antes de dar); pues NO debemos permitir que los zánganos y las avispas se coman la miel; mientras que las laboriosas abejas se mueren de hambre. La verdad del milagro quedó manifiesta con el testimonio de tantas personas que habían visto mendigar al ciego; y este testimonio tenía más fuerza contra la infidelidad de los judíos que se negaban a creer que este hombre hubiese nacido ciego, que si hubiese permanecido en casa, y ser mantenido por sus padres. Nótese como condescendía Jesús a realizar Sus milagros más portentosos entre aquellos que distinguían, no por la dignidad de su nobleza, sino por la miseria de su pobreza.

B) Unos aseguraban: «Sí, es él.» Es decir, es el mismo que se sentaba a mendigar, y era ciego. Estos eran buenos testigos pues llevaban mucho tiempo contemplando sentado en su silla a este hombre, tan ciego como una piedra.

SEGUNDO: Otros decían: «No es él, sino que se le parece.» Como si dudaran de que pudiese ser el mismo, se limitaban a comentar. No es posible que sea el mismo, sino que es uno que se le parece mucho. Pero, si resultaba que era el mismo esta misma confesión mostraría que se había obrado en él un milagro portentoso, asombroso.

«Señor, crea en nosotros hambre y sed por la Palabra que vivifica».
«¡Sea Dios exaltado!»

PARA RUMIAR:
Cuando existe un intenso deseo de hacer lo que es bueno, Dios mostrará, por el medio que Él escoja, el camino a seguir.

Dios te siga bendiciendo.


Pastor Mario Arcila Castaño. M. A. C.