Juan 9: 6 –
7, 6 Dicho esto, escupió en el suelo, hizo barro con la
saliva y se lo untó en los ojos al ciego, diciéndole: 7 —Ve y lávate en el estanque de
Siloé (que significa: Enviado). El ciego fue y se lavó, y al volver ya veía.
En cuanto a esta
fuente, es digno de anotar que sus aguas provenían del Monte Sion; eran aguas vivas, curativas. Aquí
señala el evangelista el detalle de
que Siloé significa Enviado.
Jesucristo es llamado con mucha frecuencia “el Enviado de Dios o del Padre”; de manera que cuando envió este
hombre a la fuente de Siloé, lo envió, en realidad, hacia el Salvador mismo, Isaías
12: 1 – 6, 1 En aquel día tú dirás:
« Señor, yo te alabaré aunque te hayas enojado conmigo. Tu ira se ha calmado, y
me has dado consuelo. 2 ¡Dios es mi salvación! Confiaré en él y no temeré. El
Señor es mi fuerza, el Señor es mi canción; ¡él es mi salvación!» 3 Con alegría
sacarán ustedes agua de las fuentes de la salvación. 4 En aquel día se dirá: «Alaben al Señor, invoquen su
nombre; den a conocer entre los pueblos sus obras; proclamen la grandeza de su
nombre. 5 Canten salmos al
Señor, porque ha hecho maravillas; que esto se dé a conocer en toda la tierra. 6 ¡Canta y grita de alegría,
habitante de Sión; realmente es grande, en medio de ti, el Santo de Israel!»
«Señor, crea
en nosotros hambre y sed por la Palabra que vivifica».
«¡Sea Dios exaltado!»
PARA RUMIAR:
No podemos
cambiarle la vida a nadie, pues no poseemos la capacidad de transformar los
corazones. Christopher Shaw.
Dios te siga
bendiciendo.
Pastor Mario
Arcila Castaño. M. A. C.