EL FRUTO DEL ESPÍRITU.
El
árbol del conocimiento del bien y del mal.
Fue el único árbol prohibido al hombre, bajo pena de
muerte. Los efectos mortíferos de
tal fruto se debían a
una causa moral, no, a alguna sustancia letal en él. La actitud del hombre, ante la prohibición
divina indicaría su obediencia ó desobediencia a Dios. La desobediencia no solo llevaría al
conocimiento del mal; era en sí el mal. Lo más grave de esto, es la ruptura
de la relación armoniosa del hombre con Dios, lo que en el fondo desde el
primer momento, significaba la muerte.
Romanos 5: 12, 12 Por medio de un
solo hombre el pecado entró en el
mundo, y por medio del pecado entró
la muerte; fue así como la muerte pasó a toda la humanidad, porque todos pecaron.
Son tan numerosas como variadas las interpretaciones
que del árbol del conocimiento del bien y del mal se han dado. De entrada
debemos rechazar la idea, que el texto bíblico constituye un ataque a la
capacidad humana, para el progreso cultural, intelectual y científico, viendo
la prohibición un deseo por parte de Dios,
de mantener al hombre en un estado de infancia intelectual, incapaz de
alcanzar la madurez y la plena responsabilidad moral.
Dios te siga bendiciendo.
Pastor: Mario Arcila Castaño. M. A. C.
