Sin embargo, en último término, las respuestas a
nuestras preguntas sobre el tema, solo nos las podría dar Dios mismo y esto es
algo que Él no ha tenido a bien declararnos. Suficiente es lo que nos ha declarado
para que crezcamos en Su conocimiento y en Su gracia, Deuteronomio 29: 29, 29 »Lo secreto le
pertenece al Señor nuestro Dios, pero lo
revelado nos pertenece a nosotros y a nuestros hijos para siempre, para que
obedezcamos todas las palabras de
esta ley.
Juan 16: 12, 12 »Muchas cosas me
quedan aún por decirles, que por ahora no podrían soportar.
El relato bíblico dice que Dios expulsó al ser
humano del jardín del Edén para que trabajara
la tierra, de cuya materia prima había sido formado. Génesis 3: 24, 24 Luego de expulsarlo,
puso al oriente del jardín del Edén a los querubines, y una espada ardiente que
se movía por todos lados, para custodiar
el camino que lleva al árbol de la vida. La policía de Dios que son los ángeles, se encargara que el ser humano
no pueda comer del fruto del árbol de la
vida, porque, si comió del árbol de la muerte, ya no tiene derecho a vivir.
Sellada toda posibilidad, vale a pena preguntarse:
Dios te siga bendiciendo.
Pastor: Mario Arcila Castaño. M. A. C.