Cuando ISIS conquistó gran parte del norte de Irak hace más de un año, miles de cristianos huyeron por sus vidas. Ahora ellos continúan buscando de Dios y cuentan sus experiencias con el grupo terrorista dentro de los campos de refugiados.
Mientras ISIS capturaba ciudades y pueblos, dieron a los cristianos cuatro opciones: irse, quedarse y pagar un impuesto para no musulmanes, convertirse al Islam o morir. La mayoría decidió irse.
Muchos cristianos que huyeron de ISIS no están en campos de refugiados, sino que viven entre los habitantes de Kurdistán, en Erbil. Aquí se reúne una iglesia para sus servicios de adoración.
Ellos vienen desde Mosul, la antigua Nínive, y del pueblo cristiano de Qaraqosh. Muchos de ellos con historias similares acerca de ISIS.
“En los límites de la ciudad ISIS tenía un punto de revisión. Pusieron un arma en mi cabeza y dijeron: Saca lo que tengas en tus bolsillos”, relata Laith Ganem, refugiado.
“Un vecino nos dijo que ellos mataron a mi primo por ser cristiano. Nos dijeron que debíamos irnos”, comenta Wisam Jubrael, refugiado.
La transición de una vida normal a refugiado es difícil.
“Ha sido muy duro para las familias vivir todas juntas. Por ejemplo, llegamos aquí y nos dieron un apartamento pequeño con cinco o seis familias. Fue muy difícil para nosotros”, dice Sabah Jamil, refugiada.
CBN News entrevistó al pastor hace un año cuando huyeron. Ahora, él sigue apacentando su rebaño.
“Primero, cuando vinimos por cerca de 8 meses fui a pedir a todas las organizaciones humanitarias que visitaran el pueblo, y el único motivo era compartir la Palabra de Dios a la gente. Entonces Dios me mostró que su Palabra no son solo palabras, son acciones”, expresa el pastor Abu Fadi.
Incluso cuando se va la electricidad -algo común en Erbil- el servicio continúa. Como los cristianos alrededor del mundo, ellos celebran la comunión con gratitud.
“Dios nos sacó y nos salvó hasta aquí. Eso significa que fue fiel, y ahora, necesitamos tener un corazón firme. Por favor oren por nosotros para que mantengamos un corazón fiel”, dice Rota Abdullah Mora, refugiada.
“Estoy muy orgulloso de los cristianos porque dejaron todo atrás y siguieron a Cristo”, dice Ganem.
La mayoría pide oración.
“Los cristianos de Irak necesitan que otros, alrededor del mundo, oren por ellos pues necesitan ayuda espiritual, física y emocional. Oren por nosotros para vivir en paz y experimentar la paz de Jesús”, dice Jubrael.
Miryam, la jovencita de 10 años, vista por miles en internet por perdonar a ISIS, vino al culto compartiendo todavía su fe de niña.
“Cualquier situación en la que estemos es porque Dios lo permitió. No sabremos cómo enfrentar esta vida a menos que tengamos a Jesús con nosotros”, concluye Miryam.
Fuente: http://www.cbn.com/mundocristiano/elmundo/2015/October/Refugiado-iraqui-Oren-por-nosotros-para-vivir-en-paz/