EL FRUTO DEL ESPÍRITU.
Continuamos:
Mateo
6: habla de este asunto en profundidad: V 33 – 34,
33 Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas
estas cosas les serán añadidas. 34 Por lo tanto, no se angustien por el mañana, el cual tendrá sus propios
afanes. Cada día tiene ya sus problemas.
Ustedes y yo debemos poner nuestros corazones en Él y en Su obra. Primero
debemos buscar el Reino de Dios y Su justicia. ¿Cómo nos salvó Dios? Él limpió nuestros pecados, somos tan
blancos como la nieve a través del agua, el bautismo, y la sangre, Su muerte en
la cruz y el Espíritu Santo. Él ha borrado
todos nuestros pecados y transgresiones como una nube espesa, como el rocio
y los ha dejado tan blancos como la nieve. Debemos dar gracias a Dios y al
Señor que es nuestro perfecto Salvador. Y debemos buscar primero Su Reino en
nuestros corazones.
Es la
voluntad de Dios que el Evangelio sea difundido al mundo entero, para que los
que deban creer en Él, crean en
Señor; y los que no deban, no. Debemos dar las mismas oportunidades de escuchar
el Evangelio a todo el mundo para cumplir la voluntad de Dios. Debemos hacer
esta obra, de ir por todo el mundo y anunciar la Buenas Nuevas a toda criatura.
Por
cierto, el verdadero tesoro para ustedes y para mí es el Señor. Pongan sus
corazones en el Señor, dispongan su corazón. Aunque tengamos muchos defectos,
fijemos nuestros corazones en el Señor. Consagremos nuestros corazones al Señor
y difundamos el Evangelio tan frecuentemente como sea posible.
Damos
gracias a Dios por ayudarnos a poner y disponer nuestros corazones en el Señor
Jesús.
Dios
te ilumine y te de el entendimiento de Su Palabra.
Pastor
Mario Arcila Castaño. M. A. C.