Discipulado básico: La mente de Cristo.



EL FRUTO DEL ESPÍRITU.

¿DÓNDE ESTÁ TU CORAZÓN?

Continuamos:

Al igual que las parábolas, las fábulas del griego Esopo, la de los españoles Iriarte y Samaniego, ó las del colombiano Rafael Pombo, son cuentos que ofrecen enseñanzas morales. La diferencia está en que la fábula remata con una moraleja dada por el mismo autor, quien se encarga de decir cómo está orientada la enseñanza que él mismo ha dado a través de su cuento.

Por el contrario, el atractivo que tienen las parábolas como figuras literarias, consiste en que el autor no ofrece una moraleja, sino que la interpretación corre a cargo de la persona que ha escuchado el cuento. Por eso Jesús al final de cada parábola decía: El que tenga oídos para oír que oiga.

Lamentablemente hay muchos que, cuando el Señor les dice su parábola, no entienden nada en absoluto, “sordos espirituales”, los llama la Biblia.

Aclarado lo anterior, volvamos a la parábola del sembrador, y si los cálculos matemáticos no fallan; el ciento por uno en términos porcentuales, es el diez mil por ciento. Lucas 8: 4, De cada pueblo salía gente para ver a Jesús, y cuando se reunió una gran multitud, él les contó esta parábola:

Dios te ilumine y te de el entendimiento de Su Palabra.


Pastor Mario Arcila Castaño. M. A. C.