Los fariseos preguntaron al que había nacido ciego que pensaba él de Jesús. Por
ahora, él no daba cuenta o no sabía de que Jesús era Dios. Pero su fe había
crecido hasta el punto de que estaba dispuesto a admitir que Jesús era Profeta. Creía que Aquel que le había
dado la vista había sido enviado por Dios, y que tenía un mensaje divino.
Lo interrogaron después
acerca del autor de la curación: —¿Y qué opinas tú de él? Si el hombre respondía menospreciando a Jesucristo, como podría estar
tentado a hacerlo por complacerles o por miedo de contrariarles, habrían
triunfado en toda la línea. No hay cosa que tanto endurezca a los enemigos de
Jesús en sus impías, incrédulas opiniones, como el menosprecio que parezcan
tenerle los que pasan por ser sus amigos. Pero si el hombre hablaba bien del
Jesús, le entablarían un proceso ante el Sanedrín. ATENCIÓN: Sin embargo,
aquellos cuyos ojos han sido abiertos por Jesucristo, saben como hablar bien de
Él. —Yo digo que es profeta —contestó.
Con la poca luz que aún tenía, el hombre no puedo pensar todavía que Jesús
fuera el Masías, pero hablo suficientemente bien de Él. Este pobre mendigo,
ciego hasta hacía poco, tenía de las cosas pertenecientes al reino de Dios un
discernimiento mucho más claro que los que eran maestros de Israel.
Señor, crea en nosotros
hambre y sed por la Palabra que vivifica».
«¡Sea Dios exaltado!»
PARA RUMIAR:
14 »Por lo tanto, ahora
ustedes entréguense al Señor y sírvanle fielmente. Desháganse de los dioses que
sus antepasados adoraron al otro lado del río Éufrates y en Egipto, y sirvan
sólo al Señor. Josué 24: 14, El Señor obra de acuerdo a Sus propósitos eternos,
y ¿quién puede detener Su mano? Semejante Dios debe ser temido y obedecido.
Dios te siga bendiciendo.
Pastor Mario Arcila
Castaño. M. A. C.