Discipulado básico: La mente de Cristo.



EL FRUTO DEL ESPÍRITU.

Si la vida fuera siempre placentera; si la gente fuera siempre agradable y amable; si nunca sufriéramos jaqueca; si no supiéramos lo que es estar bajo los efectos de la tensión; el Fruto del Espíritu pudiera pasar totalmente inadvertido.

Pero la vida no siempre es así. Es en medio de las dificultades y privaciones, cuando más especialmente necesitamos el fruto del Espíritu y es en medio de esos momentos cuando Dios también especialmente obra a través de nosotros, para alcanzar a otros y llevarlos a los pies de Cristo. Al exhibir el fruto del Espíritu en nuestras vidas; otros verán en nosotros la imagen de su Hijo; Romanos 8: 29, 29 Porque a los que Dios conoció de antemano, también los predestinó a ser transformados según la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos, y serán atraídos al Señor.

No es accidente, que las Escrituras nombren a la tercera persona de la Trinidad; el Espíritu “Santo”. Una de las funciones principales del Espíritu Santo; es dar la santidad de Dios a nosotros. El hace esto al desarrollar en nosotros una personalidad parecida a Cristo; una personalidad con el fruto del Espíritu en evidencia.

Dios te ilumine y te de el entendimiento de Su Palabra.

Pastor Mario Arcila Castaño. M. A. C.