VIRTUDES DE LA SABIDURÍA
DIVINA.
EL FRUTO DEL ESPÍRITU.
Veamos una ilustración:
Mucha gente tiene una cerca alrededor de su casa,
con una puerta para entrar y salir. Recordemos que las puertas se usan con un
doble propósito: Se abren para
permitir la entrada de la gente y se cierran para que no entre nadie.
Espiritualmente nuestras vidas son como esta puerta.
En nuestra vida conviven muchas cosas malas que desagradan a Dios. Tenemos que
expulsar esas cosas y permitirle la entrada al Espíritu Santo, para que ejerza
su control en el propio centro de nuestras vidas. Pero no tenemos el poder de
abrir la puerta.
Únicamente el Espíritu Santo puede hacerlo y cuando
lo hace, al entregarnos a él, y pedirle su ayuda; no solo entra a nuestra vida;
sino que nos ayuda a expulsar todas las inmundicias que empañan nuestra
existencia.
El Espíritu Santo controla la puerta y al limpiar
nuestros corazones de todo pecado; nos lleva a nuevas motivaciones; nuevas
actitudes; a nuevas dimensiones de amor.
Además refuerza la puerta con fuertes rejas, con el propósito
de mantener fuera el pecado; de manera que salen las obras de la carne y entra
el fruto del Espíritu. La Biblia nos dice que el Espíritu Santo, quiere que
llevemos fruto y más fruto; y más fruto.
Dios
te ilumine y te de el entendimiento de Su Palabra.
Pastor
Mario Arcila Castaño. M. A. C.