EL FRUTO DEL ESPÍRITU.
¿Cómo
crece el fruto?
¿Cómo actúa el Espíritu Santo en nuestras vidas,
para producir el fruto del Espíritu? Dos pasajes de las Escrituras son
especialmente apropiados para ayudarnos a responder a esta pregunta:
El primer pasaje es: Salmo 1 que compara al
hombre piadoso con un árbol plantado a la orilla de un río. Salmo 1: 2 – 3, 2 sino que en la ley
del Señor se deleita, y día y noche medita en ella. 3 Es como el árbol plantado a la
orilla de un río que, cuando llega su tiempo, da fruto y sus hojas jamás
se marchitan. ¡Todo cuanto hace prospera! En este Salmo
se entiende claramente, que el rendir fruto espiritual, se relaciona con el
lugar que ocupa en nuestras vidas, la Palabra de Dios. No dice que solo lee;
sino que medita.
Al leer la Biblia y meditar en Sus Palabras, el
Espíritu Santo, quien fue justamente quien la inspiró; nos hace tomar
conciencia de nuestros pecados que necesitan ser perdonados y nos muestra
el nivel que Dios quiere que alcancemos
en nuestras vidas. Sin la palabra de Dios, no habrá crecimiento espiritual
permanente; ni daremos fruto.
Dios
te ilumine y te de el entendimiento de Su Palabra.
Pastor
Mario Arcila Castaño. M. A. C.