El pecado enferma el cuerpo.
El pecado SIN ARREPENTIMIENTO,
puede hacer que su cuerpo realmente se enferme. Lea nuevamente o se lo
recuerdo, RUMIELO: El Salmo 51: 8, 8 Anúnciame gozo y alegría; infunde gozo en estos huesos que
has quebrantado. David no tiene una fractura pero habla de huesos rotos. Esta usando una
figura literaria. Hoy nosotros hacemos lo mismo. Alguna vez usted ha dicho: “me
aplastó”. Bien, ¿que queremos decir? No significa que alguien lo puso sobre un
carro de la basura y lo aplastó, sino que fue estrujado, se ejerció presión sobre
usted. Y David está diciendo algo como: “Dios, me está oprimiendo. Anúnciame gozo y alegría; infunde gozo en estos huesos que
has quebrantado.
A veces tenemos la idea de que si
pecamos, Dios sencillamente nos va a expulsar. ¡Oh No!, Él no nos hecha fuera,
pero sí nos oprime con más fuerza. Dios estaba ejerciendo presión sobre David y
por eso David expresa esas palabras ante el Señor. Esa era una de las maneras
como podía saber que era salvo. Dios no lo iba a dejar ir debido al pecado que
había en su vida, sino que sencillamente lo apretó más fuerte.
Oro
para que Dios te ilumine y te de
entendimiento de Su Palabra.
Dios
te continúe bendiciendo.
Pastor: Mario Arcila Castaño. M. A. C.