Mundo: Refugiados cristianos, un problema en aumento.


Nunca ha habido tantos cristianos desplazados por la guerra y la persecución como en 2015. Aquí os dejamos un resumen de los lugares más preocupantes para la situación de los refugiados cristianos.
Siria.
Siria significa la "crisis de refugiados más grande a nivel global" según la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCAH) de las Naciones Unidas. Más de la mitad de los 22 millones de habitantes que poblaban Siria antes de la guerra han abandonado sus hogares. 7,6 millones son desplazados internos dentro de Siria, mientras que 4 millones han huido del país. Es imposible conocer cuántos de los 1,8 millones de cristianos que vivían en Siria al comienzo de la guerra civil se encuentran en este grupo, pero las estimaciones indican que han permanecido en el país entre 600.000 y 900.000. Si nos centramos en el ejemplo de la ciudad de Alepo, esta incluía antes de la guerra una de las poblaciones más grandes de cristianos en Siria (alrededor de 250.000 cristianos), pero este año el número ha disminuido a menos de 40.000. Muchos de los que han escapado lo han hecho porque la guerra hace imposible quedarse.
La mayoría de los refugiados de Siria han terminado en Turquía (2 millones aproximadamente), Líbano (1,4 millones aproximadamente) y Jordania (623.000 aproximadamente). Frecuentemente se sitúa a los refugiados en campos en el desierto lejos de las ciudades, algunas veces en pobres condiciones. En 2015, con la promesa de la canciller Angela Merkel de recibir a los refugiados sirios, la oleada inmigrante de refugiados a Europa significó un millón de refugiados registrados solamente en Alemania, la mayoría de ellos sirios. Pero la mayoría de estos refugiados son musulmanes y puede que las cifras representen inadecuadamente a los cristianos ya que muchos de ellos temen ir a los campos de refugiados en primer lugar, tal y como declaraba un padre de familia cristiano desde Siria: "Todavía somos una minoría vulnerable en un lugar peligroso".
Eritrea y otros países africanos.
Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, 5.000 personas huyen de Eritrea cada mes. Eritrea es la mayor fuente de refugiados buscando asilo en Europa en proporción a su población (2,13% de eritreos, mientras que en Siria son el 1,25%). El porcentaje de cristianos incluidos en las cifras es, de nuevo, difícil de calcular, pero visitas a campos como el de Calais evidencian una proporción alta de cristianos entre los refugiados eritreos. Además, 200.000 eritreos como mínimo se han trasladado a Etiopía y Sudán: 131.660 en Etiopía y 117.320 en Sudán, según ACNUR.
Los etíopes también salen de su país en cantidades significantes, al igual que muchos sudaneses. Se trata de una jornada peligrosa que cruza el desierto y regiones sumidas en guerrillas. Los países norafricanos no son un refugio seguro para los cristianos, como se pudo comprobar en la masacre a cristianos etíopes y eritreos en Libia el pasado año.
Asia.
Asia ha sido durante muchos años el continente con mayor número de refugiados, con los conocidos como "refugiados del Mar" huyendo de Vietnam a finales de los años 70’ y en los 80’. Pero a día de hoy existen dos tragedias ignoradas en el continente que concierne a los cristianos. Primero, aunque las cifras oficiales de la ONU son de 4.000, el número real de cristianos pakistaníes que han huido a Tailandia se cree rondar los 10.000, la mayoría de ellos en el año 2015. Estos desplazados son frecuentemente maltratados y se les niega el estatus de refugiado, por lo que no se les permite trabajar y se ven intimidados por las fuerzas de seguridad. Desafortunadamente, incluso las iglesias tailandesas se han fatigado de la carga que supone ayudarles. Asimismo, en Myanmar, el Gobierno de carácter militar continúa su guerra contra los grupos cristianos minoritarios como los kachin o los chin. Se estima que existen 100.000 cristianos refugiados viviendo en condiciones poco cómodas por detrás de la frontera china y muchos más están desplazados dentro del país. Los campos provistos para ellos son lugares crueles donde frecuentemente se explota a las chicas jóvenes y se las obliga a casarse. El abuso aumenta y las drogas siguen siendo también uno de los principales problemas.
Desplazados internos.
Las altas tasas de refugiados cristianos se deben muchas veces a que son víctimas de una limpieza étnica, definida como "la expulsión de una población ‘indeseada’ de un territorio determinado debido a la discriminación étnica o religiosa, consideraciones políticas, estratégicas o ideológicas, o bien una combinación de estas". Es importante recordar que esta discriminación se compone de más efectos que las muertes. En el llamado "cinturón" de Nigeria, por ejemplo, los pastores musulmanes de la etnia "Hausa-Fulani" apuntan como objetivo a granjas cristianas, quemando sus campos, negocios y hogares, forzándoles a salir de la tierra. En el estado de Taraba hay al menos 30.000 desplazados internos. Los investigadores del Nigeria Conflict Security Analysis Network (NCSAN) confirman que "mientras el conflicto duraba, el Gobierno del estado de Taraba no designó campamentos para los cristianos desplazados". Una de las razones mencionadas por las víctimas fue que "el rechazo del estado a proveer esos campos era una táctica para ocultar de la atención del mundo la gran cantidad de población que ha sido desplazada en el estado", informó la NCSAN. Además, la violencia causada por Boko Haram ha provocado el desplazamiento masivo de personas, muchas de ellas cristianas. En total, el Centro de Seguimiento de Desplazamientos Internos estima el número de refugiados internos de Nigeria en 1.538.982 desplazados (datos de abril de 2015).
En América Latina, las guerrillas también han causado el desplazamiento de millones de personas. Colombia es el segundo país por detrás de Siria en números de desplazados internos: alrededor de seis millones. En México existen en torno a 281.000 desplazados. La razón de huir de una gran parte de estos mexicanos es el antagonismo que sufren por parte de las tribus indígenas, que se resienten de los nuevos conversos cristianos que rechazan las tradiciones, en ocasiones brutales, de estos grupos tribales.
Notas y conclusiones.
Los cristianos se están enfrentando a situaciones traicioneras en su intento de escapar de la persecución y la guerra en determinadas partes del planeta. La vida siempre es costosa en los campos de refugiados, tanto dentro como fuera de su país. Un padre de familia en Líbano declaró: "Escapas para sobrevivir y mantener a tus hijos con vida, pero frecuentemente eso es igual de difícil en los campos de refugiados ya que es difícil encontrar lo suficiente para comer y parar a las personas indeseables acechando a nuestras jóvenes hijas".
Otro padre en Irak, uno de los 120.000 cristianos de la planicie de Nínive que huyeron del Estado Islámico en marzo, habló de esta forma: "Sí, debemos lidiar con el trauma de salir y a veces de las terribles cosas que hemos visto, pero la cosa más difícil con la que me he encontrado es mantener viva la esperanza de que regresaremos. Cuando te sientes desesperado sobre el futuro es muy complicado encontrar la motivación para sobrevivir".

Es por esto que la imperativa presencia de Puertas Abiertas es tan importante. Nuestra primera tarea es estar presentes físicamente con los cristianos perseguidos, orando con ellos y asegurándoles que el cuerpo de Cristo alrededor del mundo no les ha olvidado. También les llevamos ayuda, bien sea comida y abrigo, asistencia en temas de seguridad y un compromiso de abogar por ellos en los círculos adecuados para conseguir el fin de su exilio e incertidumbre. En este sentido, tal como nos dijo una madre iraquí refugiada: "Ayudáis a mantener nuestra esperanza viva".

Fuente: https://www.puertasabiertas.org/noticias/boletindigital14-refugiados