En el fin de semana del 16 y 17 de enero de 2015, cientos de islamistas enfurecidos saquearon más de 100 propiedades cristianas e iglesias al grito de "Allahu Akbar" ("Alá es el más grande"). Diez personas perdieron la vida por la violencia.
La reconstrucción ha llevado tiempo, pero ya ha empezado oficialmente, después de dos ceremonias en las que se puso la primera piedra. La primera tuvo lugar en la Iglesia Evangélica de la República de Níger en el distrito norte de Boukoki 2, en la capital Niamey. La segunda ceremonia se dio horas más tarde en la iglesia bautista "Roundabout", en el corazón de la ciudad.
Decenas de personas atendieron a las ceremonias, que estuvieron presididas por el Presidente de la Alianza Evangélica en Níger, el pastor Kimso Boureima, que declaró: "Es un placer iniciar oficialmente la reconstrucción de ambas iglesias. Esta es la expresión de la fidelidad y bondad de Dios y su Iglesia. Tanto en la Iglesia Evangélica de la República de Níger como en la iglesia bautista, las personas están muy animadas".
Las iglesias mencionadas, de las más icónicas de la capital, fueron dos de las más afectadas. La iglesia bautista fue establecida en 1929 y simboliza la presencia del cristianismo protestante en Níger. Es difícil visitar el centro de la ciudad sin hacer cuenta del edificio. Con el paso de los años ha albergado generaciones de todos los ámbitos geográficos y sociales: estudiantes, diplomáticos y hombres de negocio, tanto inmigrantes como nigerinos. El 17 de enero, la iglesia fue entre las primeras en recibir la visita de los atacantes. Durante año se quedó abandonada y se convirtió en un edificio que despertaba la curiosidad de los viandantes y escondite para los mendigos.
La Iglesia Evangélica de la República de Níger es el edificio más grande de la capital. También simbolizó la emergencia de una iglesia nacional atendida exclusivamente por nigerinos ya que el cristianismo se asocia frecuentemente con los extranjeros.
Ahora, las nuevas iglesias serán incluso mayores y más visibles y se les equipará con facilidades modernas.
El trabajo de reconstrucción, que se prevé de un año de duración, está financiado por la organización Samaritan’s Purse. También se planea más trabajo de reconstrucción en Zinder, la segunda ciudad más importante de Níger, donde la violencia se inició el 16 de enero del año pasado antes de expandirse al resto del país. Los ataques llevaron a 300 cristianos de Niamey (casi la mitad de la población cristiana de la ciudad) a buscar refugio en los cuarteles del Ejército.
Las ceremonias conmemorativas han sido marcadas también por un acto de acción de gracias al que asistieron todas iglesias evangélicas y protestantes, y fueron precedidas por tres días de ayuno y oración (14 a 17 de enero).
"Hemos escogido celebrar esta conmemoración para expresar nuestra gratitud por lo que ha hecho el Señor hasta ahora", dijo Boureima. "Desde el primer día de los ataques hemos proclamado que la Iglesia ha perdonado. Debemos para de página y mirar hacia delante. Estos sucesos vinieron para prepararnos para más persecución", añadió.
En los días 16 y 17 de enero de 2015 fueron las iglesias en Níger las que sufrieron particularmente la violencia generalizada. El detonante pudo ser el enfado ante la presencia del presidente de Níger, Mahamadou Issoufou, y otros cinco cabezas de estado africanos en la manifestación de París del 11 de enero, lo que fue percibido como un apoyo a la revista anti-religiosa Charlie Hebdo. El número "memorial" de Charlie Hebdo, enseñando al profeta Mahoma llorando reforzó el enfado y motivó las protestas, que enseguida se convirtieron en violencia contra los cristianos.
Testimonios.
Hubo emociones mezcladas durante las dos ceremonias. Algunos de los que asistieron estaban repletos de alegría al ser testigos del comienzo de la reconstrucción, mientras que otros apenas podían esconder el dolor, particularmente aquellos que habían presenciado la demolición de los antiguos edificios.
"Poner la primera piedra nos trae mucho consuelo", dijo Ayeko Jerome, pastor de la iglesia bautista. "Aquellos que prendieron fuego a la iglesia han fracasado en su plan malvado. Animamos al pueblo de Dios a mantenerse fuerte en la fe y perseverar en compartir las buenas noticias que pueden cambiar los corazones".
Priscila (23 años), estudiante y miembro del coro de la iglesia bautista, añadió: "La demolición con la excavadora ha traído las pasadas memorias del año pasado. Fue realmente doloroso. Lloré mucho porque nuestra iglesia era muy conocida por todos en la capital, pero ahora ya no la volveremos a ver. He perdido mi traje del coro, el que llevé por años. El coro ha perdido varios instrumentos que son irremplazables".
Elisabeth Abdoulaye, miembro mayor de la Iglesia Evangélica de la República de Níger, dijo estar devastada de presenciar la demolición de la antigua iglesia: "Derramé grandes lágrimas cuando la quemaron el año pasado. Este fin de semana no pude impedir llorar cuando la excavadora golpeó las paredes de la iglesia. Pensé que podría aguantarlo, pero fue demasiado emocional. Estoy muy apegada a esta iglesia, a la que voy a echar de menos".
Enfado y dolor.
Las autoridades de Níger han prometido apoyar el esfuerzo de reconstrucción de los edificios cristianos dañados y destruidos. El 2 de julio de 2015, el Gobierno anunció que se había comprometido con 300 millones de CFA (500.000 dólares americanos), pero la suma todavía no se ha materializado.
El presentimiento cada vez mayor es de que, a medida de que pasan las emociones de los primeros días, la reconstrucción de las iglesias deja de ser de interés particular para los líderes políticos, más preocupados por las elecciones del próximo mes.
Los cristianos comprenden una pequeña fracción de los 17 millones de habitantes nigerinos y, por tanto, no son considerados un factor decisivo en las elecciones. Esto se comprobó en las ceremonias, a las que no asistió ningún líder político.
En octubre de 2015, la Alianza Evangélica dijo que no necesitaba ya ayuda económica del Gobierno, declarando que se apoyarían sobre sus propios recursos "y la generosidad de la gente de buena voluntad para llevar a cabo los esfuerzos de reconstrucción".
Decenas de personas fueron arrestadas como parte de una investigación realizada por la policía sobre los ataques del año pasado, pero según un pastor evangélico local, que prefirió permanecer anónimo, los detenidos eran solamente mendigos y manifestantes jóvenes.
"Son solo unos alevines, mientras que los cabecillas de los ataques están todavía en paradero desconocido", dijo la fuente. "Aunque los hemos perdonado, queremos que haya luz sobre lo que pasó. Es un problema de justicia social. Y esperamos que el Gobierno tome las medidas necesarias para prevenir que se repitan sucesos así", añadió.
Fuente: https://www.puertasabiertas.org/noticias/niger20160125
