Pakistán: Tres ataques marcan el inicio de año.


El 7 de enero, fueron quemados varios objetos sobre el tejado de una iglesia en la aldea de Baath, en las aproximaciones de Lahore. En la Iglesia Apostólica de Baath viven unas cincuenta familias cristianas. "El fuego destripó el tejado, pero no pudo entrar en el edificio porque las puertas de hierro estaban cerradas", declaró a World Watch Monitor el catequista Dildar Masih. Según él, los vecinos informaron que el fuego empezó cerca de la una de la mañana.
"Se llamó a la policía, que inicialmente dijo que se trataba de un cortocircuito, pero no había ningún cableado cerca del fuego. A la vez, el muro exterior de la iglesia tenía huellas que sugerían que alguien lo había escalado. Ninguno de nosotros vimos a nadie entrar o salir de la iglesia, de modo que el sospechoso sigue sin identificar. La policía nos ha pedido esperar dos días y entonces se decidirá si se presenta un primer informe oficial de los hechos".
Otro foco
Cinco horas más tarde, un Segundo incidente tuvo lugar en un pueblo a 80 kilómetros de Baath, cerca de la frontera con India.
En la Iglesia de la Victoria de Sandha Phatak, un intruso prendió fuego a biblias e himnarios antes de ser capturado y encerrado. El pueblo está situado cerca de la ciudad de Kasur, donde en noviembre de 2014 se produjo un ataque brutal a una pareja cristiana, que fueron quemados vivos por una masa de gente incitada por un imán después de que se les alegarán delitos de blasfemia.
En este caso Saddiqa Bibi descubrió al intruso cerca de las 6:30 de la mañana cuando se acercó a la adoración de la mañana, según cuenta su marido John Masih. Al verlo, corrió a contarle a Masih ya que él tenía las llaves de la iglesia: "Mi mujer y yo volvimos de inmediato a la iglesia y cerramos la puerta desde fuera".
"Reunimos a otros cristianos que informaron a la policía, los cuales llegaron en media hora. Hasta entonces, el hombre nos amenazó e intentó sobornarnos. También dijo que era alguien con influencia y que no le podrían hacer nada. Ya en nuestra presencia, dijo a la policía que venía de Pasrur en el distrito de Sialkot (a 200 kilómetros) y que su nombre era Muhammad Azhar. La policía lo dejó en custodia el mismo día, dejando pendiente un examen médico para analizar su salud mental, y esperamos que se haga justicia".
Khalid Shahzad y Napoleon Qayyum, activistas de derechos humanos, dijeron a World Watch Monitor que la policía sugirió que el sospechoso pudo haber estado enfermo y encender un fuego para calentarse: "Es imposible de creer que el hombre viniese de 200 kilómetros para calentarse en un clima nublado y entrase en una iglesia en la que solo quemó libros religiosos. Imagínense qué hubiese pasado en una mezquita si el sospechoso hubiese sido Cristiano. Imagínense cómo le hubiese tratado entonces la policía y cómo los demás hubiesen tratado al sospechoso, y cómo los cristianos de la zona hubiesen sufrido también".
Sin embargo, el oficial de policía Tariq Bashir Cheema negó que la policía creyó enfermo al intruso: "En nuestro informe no decimos que el sospechoso esté enfermo. Hay personas que sugirieron que el sospechoso fuese examinado, pero rehusamos, declarando que esto debe decidirlo las cortes".
Servicio saboteado
El primer incidente del año ocurrió el pasado 3 de enero (domingo) en un pueblo cercano a Pasrur donde os cristianos se encontraban adorando en la iglesia y habían invitado cristianos de otros pueblos y aldeas de alrededor.
El servicio estaba teniendo lugar en el recinto de Bashir Masih ya que la iglesia había sido cerrada a la fuerza después de que dos feligreses, Saleem y Rasheed Masih, fuesen acusados de blasfemia en 1999.
A pesar de que las cortes no culparon a los hermanos, no pudieron volver a su pueblo y la iglesia, que se situaba cerca a su casa, fue ocupada por locales. El número de cristianos ha crecido desde que los dos hermanos fuesen arrestados. Bashir Masih cuenta los incidentes del 3 de enero así:
"Ahora solamente existen cuatro familias cristianas en este pueblo, así que invitamos a cristianos de otras aldeas. Habíamos obtenido permiso de la policía del distrito, pero mientras se celebraba el servicio, Muhammad Rashid interrumpió en la reunión. Le dijimos que su interrupción era irrespetuosa con nuestra religión, pero dijo que ningún cristiano podía pararle. Aunque continuó interrumpiendo, le llevamos afuera sin ninguna lucha.
Rashid y su padre, Arshad Ali, Fueron a la policía mientras aún estábamos en la iglesia, y entregó una declaración diciendo que los cristianos le habíamos pegado. Al próximo día escribimos una declaración diciendo que Rashid había interrumpido nuestra reunión y que todos los participantes podían testificarlo.
El oficial de policía sugirió que trasladásemos el problema al jefe del consejo de la unión, así que ahí nos dirigimos. Mientras estábamos ahí, unos 30 o 40 hombres armados con palos y hachas rodearon nuestras casas. Pidieron que los cristianos saliesen fuera, pero se encerraron e informaron a la policía de emergencia. Los treinta hombres no se dispersaron hasta que llegó la policía.
Unos meses antes, una mujer cristiana fue violada en el pueblo por dos hombres, Tayyab Ali y Faisal Hussain. Batallamos para obtener registrado el primer informe oficial, que solo ocurrió hasta que fueron arrestados. Estas personas guardaron rencor contra nosotros. Entonces las personas que habían ocupado la iglesia y otros unieron fuerzas para que fuésemos expulsados del pueblo y se nos confiscasen nuestras posesiones.
Hemos entregado dos demandas: el caso contra Rashid por interrumpir en el servicio de adoración, y otro caso por reuniré con intención de dañarnos. De modo que ahora el padre de Rashid, Arshad Ali, ha rellenado también otra demanda diciendo que fue golpeado por cristianos, rompiéndole los dientes. Los médicos han rechazado la demanda, diciendo que perdió los dientes debido a la edad y no a una pelea".
La policía se ha mostrado de momento reacia a recibir demandas de los dos bandos. El jefe de policía local, Mian Qadir, declaró a WWM que no existía una dimensión religiosa en la disputa.
"Hay tres o cuatro jóvenes cristianos que quieren establecer su supremacía en el pueblo. Estas personas han golpeado a Arshad Ali, que es viejo. El jefe del consejo está intentando que los dos bandos lleguen a un acuerdo, algo que no parece ocurrir de momento", dijo Qadir.
Trasfondo
Tácticas intimidatorias son frecuentes para apartar a los cristianos de sus tierras y propiedades en Pakistán. Para conseguir esto se apela a sentimientos populares anticristianos. Un informe del centro Pew Research Center sitúa a Pakistán entre los diez primeros países donde las hostilidades religiosas son "muy altas" y el Gobierno ha impuesto también restricciones sobre las minorías religiosas.
En otro informe de Pew establece que el 16% de musulmanes "tiene una opinión positiva de los cristianos". De forma parecida, un informe de la Comisión de Estados Unidos sobre la Libertad Religiosa Internacional indica que las referencias a los cristianos en Pakistán son "incorrectas y ofensivas" en los libros de texto de las escuelas. Los estudiantes cristianos de Pakistán han identificado cómo su fe está siendo "denigrada", mientras que la mayoría de profesores de escuelas públicas citan la "blasfemia contra el profeta Mahoma como una causa significante del enojo contra las minorías religiosas". Las matanzas de musulmanes en la "Guera Global contra el Terror" y el uso de alcohol también son citados por estos. El profesor Akbar Ahmed informa en el New York Times de que un "enfado generalizado contra los Estados Unidos ha causado que grandes números de personas apunten a los cristianos, a los que asocian con Estados Unidos, como chivos expiatorios".

En el clima de tales prejuicios, los ataques a cristianos y a sus lugares de reunión son comunes, como la quema en 2012 de la Iglesia Luterana de San Pablo, que ocurrió tras una movilización de gente que protestó el lanzamiento de una película anti islámica, "Innocence of Muslims", en los Estados Unidos.

Fuente: https://www.puertasabiertas.org/noticias/pakistan20160119