Juan 9: 34, 34 Ellos
replicaron: —Tú, que naciste sumido en pecado, ¿vas a darnos lecciones? Y lo
expulsaron.
Así vemos:
1.
Cómo
despreciaron su persona al venir a decir: “Tu no sólo naciste en pecado como
los demás hombres, sino que toda tu persona nació corrompida, pues llevas en tu
cuerpo, lo mismo que en tu alma, las marcas de corrupción, como alguien a quien
la naturaleza misma ha cubierto de estigmas”. Estas frases de vituperio,
insulto eran tanto más injustas cuanto que ahora la sanación llevada a cabo en
él poder del Señor Jesús, no sólo había borrado el estigma de la ceguera
física, sino que había señalado a este hombre como favorito del Cielo.
Señor, crea en nosotros hambre y sed por la Palabra que vivifica».
«¡Sea Dios exaltado!»
PARA RUMIAR:
Es posible llenar la mente con millones de datos sin
haber recibido educación.
Alejandro Bourne.
Dios te siga bendiciendo.
Pastor Mario Arcila Castaño. M. A. C.
