Pan integral: Discipulado “La mente de Cristo”.


EL MILAGRO DE LA PAZ.

Al perderse la paz del Edén, Dios mismo le declara la guerra a las huestes infernales, y así se origina lo que llamamos precisamente “La guerra espiritual”. Pero Dios promete solemnemente, allí mismo en el Edén, que Alguien que vendría en carne humana restablecería en este planeta la paz para siempre.

Bajo la protección de es Alguien Eterno, debemos conocer la paz, el más preciado regalo de Dios para sus hijos, tratando de apropiarnos de el, aunque parezca inalcanzable:

v  La paz del Padre; 2ª Corintios 13: 11, 11 En fin, hermanos, alégrense, busquen su restauración, hagan caso de mi exhortación, sean de un mismo sentir, vivan en paz. Y el Dios de amor y de paz estará con ustedes.

v  La paz de Cristo; Isaías 9: 6, Porque nos ha nacido un niño, se nos ha concedido un hijo; la soberanía reposará sobre sus hombros, y se le darán estos nombres: Consejero admirable, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz.


Dios te ilumine y te de el entendimiento de Su Palabra.

Pastor Mario Arcila Castaño. M. A. C.