
El neurocirujano Eben
Alexander, estuvo en coma por siete días y al despertar contó que estuvo
en el cielo y vio Dios.
El
Dr. Eben estaba convencido que las experiencias extracorporales (separación
cuerpo espíritu) eran alucinaciones,
que eran causadas cuando el cerebro era dañado.
Tras su experiencia cercana
a la muerte ha cambiado su opinión al respecto, según señala Daily
Mail.
Hace seis años despertó una
mañana con un dolor de cabeza punzante. A las pocas horas, entró en
un estado de coma. El neocórtex, la parte del cerebro que se encarga de
todos los procesos de pensamiento que nos hace humanos, se había cerrado completamente.
"Yo
estaba en estado de coma profundo, en estado vegetativo, y todas
las funciones superiores de mi cerebro estaban desconectados. Mi cerebro no
estaba funcionando pero mi yo interior todavía existía, desafiando
todas las leyes conocidas de la ciencia", cuenta Eben.
Mientras
estuvo en esa situación, cuenta que su conciencia se fue en un viaje a través de una
serie de reinos en un viaje más allá del mundo físico, llegando
asegurar que la conciencia existe más allá del cuerpo.
Relata
que vio una luz que descendía lentamente desde arriba,
arrojando una especie de cuerdas de plata con un resplandor dorado. Se oía
una música hermosa y celestial. La luz se abrió como una rasgadura y me
sintió subiendo a través de una grieta, en un valle lleno de
vegetación exuberante y fértil, donde fluían aguas cristalinas.
También afirma
haber visto a Dios durante esta experiencia, aunque no fue "el hombre
con barba blanca", como todos solemos imaginarlo. "Esta deidad está
más allá de cualquier palabra, hay una sensación irresistible de aquella
presencia amorosa e infinita".
"Hay
registros médicos de cada minuto de mi estado de coma, y ninguno de ellos mostró ningún indicio de actividad cerebral. En otras palabras, en lo
que la neurociencia puede decir que mi viaje no era algo que sucede
dentro de mi cabeza", enfatizó Eben.
"Muchos
científicos tiene dificultades para aceptar estas
afirmaciones. Mi experiencia socava su sistema de creencias. Pero el único
lugar donde he encontrado aceptación es en la iglesia, donde mi historia a
menudo coincide con las expectativas de la gente".
Fuente: www.acontecercristiano