AP.- El Papa ha asegurado que la eficacia del anuncio del Evangelio sería “mayor” si católicos y evangélicos superasen sus “divisiones” y celebrasen juntos los sacramentos, durante la audiencia a una delegación de la Alianza Evangélica Mundial, una red de iglesias evangélicas en 128 naciones, con sede en Nueva York que da voz a 600 millones de cristianos evangélicos en todo el mundo.
El Papa ha lamentado que en la actualidad sigue habiendo “rivalidades y conflictos” entre las comunidades cristianas y ha apelado a la unidad para llevar el Evangelio a todas las naciones porque, según ha advertido, esta situación “debilita” la capacidad de cumplir con “el mandato del Señor de predicar el Evangelio a todas las naciones”.
“La realidad de nuestras divisiones afea la belleza de la única túnica de Cristo, pero no destruye por completo la unidad profunda que genera la gracia de todos los bautizados”, ha indicado.
Además, el Papa ha mostrado su confianza en que el Espíritu Santo “marque el comienzo de una nueva etapa en las relaciones entre católicos y evangélicos”.