Los manifestantes iniciaron su recorrido por la noche el día 7 portando velas desde las iglesias al-Zeitun y Mariamiah, y exigieron a la comunidad internacional que trabaje para la liberación inmediata e incondicional de todos los rehenes y detenidos.
También pidieron el fin del derramamiento de sangre inocente, los asaltos indiscriminados y el desplazamiento sistemático de los cristianos en la oriental provincia de Hasaka, a 709 kilómetros de lugar.
A su paso por las diferentes calles de la ciudad, los manifestantes reclamaron la libertad de todos los secuestrados y dieron muestras de apoyo al Ejército Árabe Sirio en su misión de restablecer la seguridad y la estabilidad en el territorio nacional.
Junto a banderas sirias, los participantes en la vigilia enarbolaron pancartas denunciando la injerencia de gobiernos árabes y occidentales y su implicación en los crímenes que se cometen contra el pueblo sirio.
La vigilia repudió el silencio internacional a los crímenes cometidos contra los cristianos en Hasaka, e hizo un llamado a la comunidad internacional para presionar a los países que financian y arman a los grupos terroristas, a cumplir las resoluciones del Consejo de Seguridad.
Fuente: Prensa Latina.