Dos vecinas de Murcia, al sur de España,
que sufrieron episodios de ansiedad y depresión denunciaron el insoportable
volumen con el que los fieles de la Iglesia Evangélica de la Luz de Dios Misión
cantaban durante los actos religiosos.
El líder de una
iglesia evangélica en Murcia, O.B.E., ha sido condenado por la Audiencia
Provincial a dos años de prisión por un delito contra el medio ambiente,
cometido por el exceso de ruidos que provocaban las celebraciones religiosas
con los cánticos y la música que se emitía durante las mismas.
El acusado,
natural de Nigeria, ha reconocido los hechos y se ha conformado con cumplir la
pena acordada por el fiscal del caso y su defensa, que incluye una
indemnización de 1.000 euros a cada una de las dos vecinas que denunciaron las
molestias que padecían.
Estas
actuaciones judiciales fueron incoadas a instancias de la fiscalía, que se hizo
eco de las quejas planteadas por los vecinos de la zona donde se encontraba
esta Iglesia Evangélica de la Luz de Dios Misión, en una nave ubicada en las
afueras de la capital murciana.
NI CON LAS
VENTANAS CERRADAS
El escrito de
acusación del ministerio fiscal señala que las mediciones sonoras efectuadas
por la Policía Local de Murcia entre los años 2008 y 2011 permitieron acreditar
que las viviendas próximas a la nave, incluso con las ventanas cerradas,
registraban un nivel de decibelios que superaba el límite permitido.
El fiscal indica
igualmente que en varias ocasiones esas mediciones no pudieron llevarse a cabo
al haber dispuesto el responsable de la Iglesia de dispositivos de alerta que
avisaban de la presencia policial.
Como
consecuencia de este exceso de ruido, dos vecinas tuvieron que recibir
asistencia médica al sufrir estados ansioso-depresivos. Aunque el fiscal,
inicialmente, pedía una condena de cuatro años y seis meses de prisión, la ha
rebajado a dos años tras el reconocimiento de los hechos por parte del acusado.
