20 de mayo de 2015 - Arde
local evangélico en Santa Fe de la Laguna, mientras destruyen el nuevo templo
en construcción. La Iglesia Apostólica en la fe en Cristo Jesús del pueblo de
Santa Fe de la Laguna, municipio Quiroga en el estado de Michoacán, fue
completamente destruida el pasado 10 de mayo. Una multitud dirigida por Félix
Pérez Gaspar y Aristeo Huacuz, interrumpieron el culto dominical, agrediendo
física y verbalmente al pastor Ángel Gutiérrez.
A pesar
de la petición de calma de los fieles evangélicos, incendiaron el local de
culto (una simple choza) que utilizaban desde hace varios años para los
servicios religiosos, y luego con un tractor y mazas destruyeron los cimientos
y las paredes del nuevo templo que estaba en construcción.
Aunque no hubo heridos, la violencia fue enorme y originó el llanto
asustado de mujeres y niños. Por si no fuera poco lo ocurrido, las autoridades de la comunidad amenazan con
destruir el otro templo evangélico, sin base legal alguna y violando toda idea de libertad religiosa.
Denuncian indiferencia del gobierno
La Coordinación de Organizaciones Cristianas denuncia que aunque en
México existen leyes que en teoría garantizan la Libertad Religiosa (Libertad
de Creencia), las evidencias en Michoacán, Chiapas y otros 14 Estados del país
no lo reflejan.
La Libertad de creencia no es una prioridad para las autoridades de los
diversos niveles de Gobierno, y frecuentemente los creyentes e iglesias
evangélicos son agredidos.
Los cristianos evangélicos no responden como otros grupos sociales con los que el Gobierno ha batallado con cierres de carreteras, de edificios públicos, y quema de vehículos, lo que por una parte es un testimonio público de su carácter, pero por otro sólo hace que el Gobierno utilice esta buena actitud para despreocuparse de defender sus derechos y de defender la justicia y la Ley.
