23 de junio de 2015 - El grupo extremista
yihadista Estado Islámico (EI) colgó este lunes de un poste a dos jóvenes por
no haber cumplido el Ramadán, el mes de ayuno musulmán, en el este de Siria,
informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).
"Habitantes de la
ciudad de Mayaden, en la provincia de Deir Ezor, informaron que el EI colgó en
un poste a dos chicos menores de 18 años cerca de un puesto de la Hisba",
la policía yihadista, afirmó Rami Abdel Rahmane, director del OSDH.
"Los chicos fueron
colgados con cuerdas en un poste y seguían allí al final de la tarde",
indicó la fuente. "Aparentemente, fueron sorprendidos mientras
comían", añadió. Una pancarta fue pegada sobre sus cuerpos, que rezaba:
"ruptura del ayuno sin justificación religiosa".
El EI, que controla
amplios territorios en Siria y el vecino Irak, predica una visión extrema de la
aplicación de la Sharia (ley islámica).
No duda en penalizar a sus
enemigos o a quienes desobedecen con decapitaciones, lapidaciones,
flagelaciones y simulacros de crucifixión.
Talibanes advirtieron al Estado
Islámico que no se inmiscuya en Afganistán
Los
rebeldes talibanes afganos habían advertido el pasado 16 de junio al jefe de la
organización Estado Islámico (EI) de que no intente asentarse en su país,
después de los recientes enfrentamientos con algunos de sus combatientes en el
este.
"La
yihad contra los estadounidenses y sus aliados debe librarse bajo un único
estandarte", el de los talibanes del mulá Omar, escribe Akthar Mohamed
Mansur, mano derecha del jefe de los rebeldes talibanes, reivindicando la
paternidad de la "resistencia" contra las fuerzas occidentales y sus
aliados en Afganistán.
Esta carta del mulá
Mansur, que fue ministro bajo el régimen de los talibanes en Kabul (1996-2001),
va dirigida al iraquí Abu Bakr al Bagdadi, el jefe del EI.
"Que Dios nos
preserve de ello, si tomaseis decisiones a distancia, perderíais el apoyo de
los eruditos, de los muyahidines y de los simpatizantes", recalca en este
texto publicado en dari (persa afgano) y pastún, las dos lenguas oficiales de
Afganistán, pero también en árabe y en urdú (lengua de Pakistán).
"Para defender los
logros, el Emirato Islámico de Afganistán [como se autodenominan los talibanes]
se vería obligado a reaccionar", advierte, sin especificar cómo.
Los talibanes, expulsados
del poder en 2001 por los países occidentales, llevan a cabo una lucha armada
contra el gobierno de Kabul y sus aliados extranjeros y ahora parecen
preocupados por una posible exportación de la lucha armada del EI a Afganistán.
Los extremistas sunitas
del EI han afirmado varias veces su intención de extender el autoproclamado
"califato" más allá de los territorios que controlan en Irak y en
Siria.
Varios grupos de
combatientes rebeldes en Afganistán afirmaron en los últimos meses pertenecer
al EI, pero este último nunca ha reconocido formalmente haberse radicado en el
país.
La semana pasada, los
medios de comunicación afganos informaron de enfrentamientos en el este del
país entre talibanes y combatientes que afirman estar vinculados con el EI.
