25 de junio de 2015 - “Las parejas homosexuales se encuentran en una
situación equivalente a las parejas heterosexuales, de tal manera que es
totalmente injustificada su exclusión del matrimonio”. Con esta frase la
Suprema Corte de Justicia de México resolvió la semana pasada una polémica que
se viene arrastrando en el país desde que el matrimonio homosexual se legalizó en
la capital del país en 2009.
Según
aseguró el máximo tribunal, es inconstitucional y discriminatorio considerar al
matrimonio sólo como la unión entre el hombre y la mujer. “Pretender vincular
los requisitos del matrimonio a las preferencias sexuales de quienes pueden
acceder a la institución matrimonial con la procreación es discriminatorio”,
indicó la institución.
Cristianos se oponen
Ante esto,
el Comité de Pastores Unidos por México critica el fallo de la SCJN, luego de
que el máximo tribunal determinara como inconstitucionales los Códigos Civiles
que no contemplen el matrimonio entre personas del mismo sexo. "Es triste
que instituciones como la Suprema Corte de Justicia de la Nación no vean ni
escuchen la verdad que dice la Biblia sobre la sagrada familia y que se nieguen
a reconocer las enseñanzas universales de Cristo", dice un comunicado del
Comité de Pastores Unidos por México.
Este ente
evangélico respaldó la "valiente postura" del cardenal Norberto
Rivera al defender al matrimonio y la familia, ya que durante la homilía del
pasado domingo el arzobispo primado de México dijo que los obispos mexicanos
son tratados como "retrógradas y discriminadores" porque defienden a
una "institución sagrada", el matrimonio. "Señor Cardenal, una
vez más, le felicitamos por su postura inamovible, como verdadero soldado de
Jesucristo, y esperamos que nos contagie de su ánimo de buen pastor, deseando
que Dios le fortalezca en estos tiempos de locura espiritual, y de maldad
cínica y retadora que vive nuestra amada nación", agregó.
Por su
parte, la Conferencia del Episcopado mexicano señaló en un comunicado que la
Iglesia Católica mantiene su "convicción" de que "el matrimonio
solo puede celebrarse entre un hombre y una mujer", el cual permite
"la supervivencia de la sociedad". Para el Episcopado, "no
corresponde a la Suprema Corte crear nuevas formas de matrimonio, porque ya no
sería matrimonio, sino otro tipo de unión".
Legal, aunque aún no avalado
Con el
impulso de la SCJN, el matrimonio homosexual en México virtualmente se
convierte en legal aunque por el momento no está avalado por ninguna norma específica.
Sin embargo, en la práctica, no deja de ser un proceso engorroso para las
parejas que quieran casarse. Se teme que haya jueces que se rebelen y
funcionarios de registros civiles u otras oficinas que no quieran procesar los
trámites de parejas homosexuales.
Cada uno de
los 31 estados del país puede regular el matrimonio a partir de su propio
código civil. Apenas el Distrito Federal, Coahuila y Quintana han
reconocido las bodas entre homosexuales. En Campeche, Jalisco y Colima se
permite la unión homosexual, pero no se avalan los mismos derechos que conlleva
el matrimonio entre hombres y mujeres.
