1 de julio
de 2015 - Los cristianos de Jerusalén han expresado su preocupación debido a
las amenazas de los islamistas. El jueves 25 de junio, un grupo autodenominado
“Estado Islámico en Palestina” distribuyó panfletos en el Este de Jerusalén.
Estos llevaban la bandera negra utilizada por Daesh (Estado Islámico en Irak y
ash-Sham).
El mensaje
de los panfletos consistía en una advertencia de que si los cristianos no
abandonaban Jerusalén antes del fin del Ramadán el 18 de julio, serían
asesinados. También había amenazas en contra de Mahmoud Abbas, líder de la
Autoridad Palestina.
Los líderes
religiosos de las comunidades musulmanas y cristianas de Jerusalén,
inmediatamente condenaron los panfletos y las amenazas. El director general de
Caritas, Raed Abusahliah, ha dicho que el incidente ha causado alarma entre
algunos cristianos, lo que demuestra la vulnerabilidad de la comunidad
cristiana en Jerusalén.
Incidentes
Durante los
últimos meses ocurrieron una serie de incidentes perturbadores que han afectado
a los cristianos de la ciudad antigua de Jerusalén. El 5 de mayo algunos
jóvenes musulmanes atacaron los hogares de cristianos y causaron daños al
Patriarcado Etíope de la Jerusalén Antigua, quitaron la cruz del edificio y
escribieron un grafiti con un mensaje anti-cristiano.
Cada vez
hay más informes de actividades bajo el estandarte del Daesh entre los
palestinos. A principios de mayo, un lote de 120 anillos que llevaban la
insignia del “Estado Islámico” y que fue enviado desde Turquía con destino a
Ramallah, fue descubierto en el Aeropuerto Ben Gurion y confiscado. Los
oficiales de inteligencia israelíes mencionaron que, aunque este fue un
incidente menor, el envío de este lote indicaba un grado de afiliación al ISIS
dentro de las comunidades palestinas.
El Sheik
Issam Ameera, un imán de la mezquita Al Aqsa en el Monte del Templo,
recientemente publicó en la red un video de un sermón titulado “El Estado
Islámico es el guardián de la religión y del estado”, en donde él señalaba que
los musulmanes deben estar constantemente en guerra con el “enemigo
politeísta”, refiriéndose con ello a los cristianos y judíos.
