Un
manifiesto de 1987 revela cómo a lo largo del tiempo la agenda gay se ha
planificado y cumplido según sus metas. “Todas las leyes que prohíben la
actividad homosexual, serán revocadas. En cambio, se creará legislación que
engendre amor entre los hombres”, escrito por
Michael Swift en ‘Gay Revolutionary’.
Además,
en este escrito se nota un claro ataque sistemático a la sociedad y sus normas morales:
"Nosotros sodomizaremos a vuestros hijos… los seduciremos en sus escuelas,
en sus dormitorios, en sus gimnasios, en sus vestuarios, en sus zonas
deportivas, en sus seminarios, en sus grupos de jóvenes, en los cuartos de baño
de los teatros y cines, en los dormitorios de sus ejércitos, en sus paradas de
carreteras, en todos sus clubes de hombres, en los congresos, en cualquier
sitio donde hombres estén junto a hombres. Vuestros hijos se harán nuestros
siervos y lucharán por nosotros. Vuestros hijos serán reconstruidos, según
nuestra imagen. Vendrán, para desearnos, y adorarnos”, según Michael Swift.
El
pensamiento de esta misiva es destruir a la familia, para ello se han
infiltrado en diferentes entidades del gobierno y utilizan personajes públicos para
cumplir sus objetivos.
“Usted
se asombrará y asustara cuando se encuentre que sus presidentes y sus hijos,
sus empresarios, sus senadores, sus alcaldes, sus generales, sus atletas, sus
estrellas de cine, sus personalidades de televisión, sus líderes cívicos, sus
sacerdotes que no son el fortín de la familia, burguesa, heterosexual que usted
asumió. Estamos por todas partes; nos hemos infiltrado sus filas. Tenga cuidado
cuando usted habla de homosexuales porque estamos entre ustedes; podemos
sentarnos junto a su mesa; podemos dormir en la misma cama”, cita del
manifiesto ‘Gay Revolutionary’.
