Las
autoridades sudanesas han detenido a 10 estudiantes cristianas bajo la
acusación de “vestimenta indecente”, un delito penal, después de que llevasen
minifaldas y pantalones a la iglesia. Las jóvenes fueron detenidas en junio
frente a la Iglesia Evangélica Bautista en Nuba, una región devastada por la
guerra en Kordofán del Sur.
Las
jóvenes, de edades entre 17 y 23 años, habían asistido a una reunión en la
iglesia. Tras ser detenidas fueron obligadas a quitarse la ropa y desfilar
desnudas frente a la policía, bajo la excusa de que querían inspeccionar las
ropas, según denunció Christian Solidarity Worldwide.
La policía
acusó a las 12 chicas bajo la Ley Penal de Sudán de 1991. Dos fueron puestas en
libertad, pero el resto comparecerá ante el tribunal en los próximos días. Si
son declaradas culpables, cada una se enfrentará a 40 latigazos.
“Sudán debe
retirar los cargos y liberar a estas mujeres de inmediato”, expresó Sarah
Jackson, Directora adjunta de Amnistía Internacional en África Oriental.
Jackson dijo que las autoridades impusieron los cargos en forma discriminatoria
e inadecuada y viola además los derechos de las mujeres.
El caso de
las chicas de 17 años de edad ha sido trasladado al juzgado de menores. El
resto de las mujeres enfrentarán el juicio esta semana. Desde Amnistía
Internacional se ha puesto en marcha una campaña de presión hacia las
autoridades sudanesas.
Presión
hacia los cristianos
Sudán es
uno de los países en donde los cristianos evangélicos sufren persecución a
distintos niveles. Hay dos pastores que están ahora mismo esperando su juicio
en el que podrían ser sentenciados a muerte. La ley islámica se impone
estrictamente en Sudán, y su gobierno ha aumentado la persecución de los
cristianos, según denuncian entidades como Puertas Abiertas o Christian
Solidarity Worldwide.
