El Gobierno
de Eslovaquia acaba de hacer público que solo aceptará cristianos entre los 200
refugiados sirios a los que debe acoger en el marco del Plan de Refugiados de
la UE. El portavoz del Ministerio del Interior de Bratislava, Ivan Metik, ha
tratado de justificar esta decisión en una entrevista concedida a la BBC
alegando que los musulmanes no serán aceptados porque "no se sentirían
como en casa" en un país de cultura cristiana.
"Podríamos
acoger a 800 musulmanes, pero no hay mezquitas en Eslovaquia. ¿Cómo se van a
integrar los musulmanes si no les va a gustar estar aquí?", ha preguntado
Metik, poniendo cara a un estado de opinión contrario a la recepción de
refugiados que se extiende por todo el este de Europa y que cala incluso en los
Länder orientales alemanes.
La portavoz
de la Comisión Europea, Annika Brethard, ha rechazado comentar por el momento
la postura eslovaca, si bien ha recordado que los Estados de la UE no pueden
adoptar decisiones discriminatorias por la religión de las personas.
Una postura
arraigada
Ya a
principios de agosto, la localidad de 5.343 habitantes de Gabcikovo, al sur de
Eslovaquia, votó un "no" rotundo en referéndum sin precedentes a la
acogida temporal de 500 refugiados que intentan tramitar su asilo en la vecina
Austria, cuyos centros de acogida están saturados. "Estoy muy feliz de que
el resultado refleje la postura de los ciudadanos", dijo el alcalde de la
localidad, Ivan Fenes, "no queremos refugiados en nuestro municipio".
Inmediatamente
después se dirigió al Ministerio de Interior, a la Oficina de Migración y a los
dueños del edificio de la Universidad Técnica (donde iban a alojarse los
refugiados) para exigir que respeten la voluntad de los ciudadanos: de los
4.300 ciudadanos con derecho a voto en este enclave junto al Danubio, el 97%
había votado en contra del centro de acogida.
Eslovaquia,
en principio, es solo un país de paso para los refugiados. Según el plan
europeo, le correspondería dar albergue a 200 y el país había aceptado por su
cuenta a medio millar de personas de forma temporal, en su mayoría sirios que
se hacinan en centros de acogida austríacos completamente saturados. Pero los
habitantes de Gabcikovo, en cuya Universidad Técnica iban a ser temporalmente
instalados, alegan que son demasiados "para una localidad tan
pequeña" y el Ministerio de Interior, presionado por este estado de opinión
pública, ha optado por el cristianismo para establecer un filtro.
FUENTES El
Mundo BERLÍN
