El
Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, anuncio a líderes judíos que de
ser rechazado por el Congreso el acuerdo nuclear reciente de EE.UU. con Irán;
obligatoriamente atacará la ciudad de Teherán, esto a su vez causará
represalias por parte de grupos terroristas para atacar con misiles a Tel Aviv.
Obama
manifestó durante una reunión en la Casa Blanca con más 20 líderes
judíos-estadounidenses que “Israel se llevará la peor parte en un ataque
militar de Estados Unidos”, estos representantes pertenecen a la Liga
Anti-Difamación, la Unión Ortodoxa, J Street, y otras organizaciones. El
presidente afirmó que si la mayoría de los votos están en contra, la República
Islámica se retirará del mismo, y se ejecutara un ataque militar.
“Una
destrucción sin precedentes afectará no sólo a Israel sino a Estados Unidos
también”, según Obama. Tanto Irán como Estados Unidos manejan un presupuesto
considerable en armas nucleares y equipo militar, y aunque el país Islámico no
atará directamente a la nación norteamericana podría atacar objetivos
estadounidenses en el mundo, y desatar una ola de violencia entre los aliados
terroristas que se encuentran en las fronteras de Israel.
El
Líder norteamericano precisó que tiene todas las intenciones de discutir la
situación con el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu para concretar todo
lo que respecta a la seguridad de Israel; sin embargo al parecer ha recibido
negativas de su parte. Por su parte el primer ministro asegura que “El acuerdo
nuclear con Irán no bloquea el camino de Irán a la bomba, sino que en realidad
allana el camino de Irán hacia la bomba”, y sostuvo que el acuerdo le ofrece a
Irán dos opciones hacia la bomba, “Irán puede llegar a la bomba, manteniendo el
acuerdo; o puede llegar a la bomba violando el acuerdo”.
