EL FRUTO DEL ESPÍRITU.
La más acertada
es la interpretación que el solo hecho de comer del fruto del árbol, por ser un acto de desobediencia, era en sí un
mal. Por otra parte, el hecho de querer “conocer el bien y el mal”, puede
significar querer “conocerlo todo”, lo que es propio y único de Dios; Génesis 1: 1, 1 Dios, en el
principio, creó los cielos y la tierra. Así pareció
entenderlo la serpiente; Génesis 3: 5,
5 Dios sabe muy bien que, cuando coman de ese árbol, se les
abrirán los ojos y llegarán a ser como Dios, conocedores del bien y del mal.
El árbol del
conocimiento del bien y del mal se llama
así, no por tener en sí, virtud alguna para engendrar ó incrementar un
conocimiento útil; sino en primer lugar; porque había una expresa
y positiva revelación de la voluntad de Dios, concerniente a ese árbol; de
manera que a través de él, pudieran conocer el bien y el mal, moral, ó
discernimiento ético; Deuteronomio 1:
39, 39 En cuanto a sus hijos pequeños, que todavía no saben
distinguir entre el bien y el mal, y de quienes ustedes pensaron que servirían
de botín, ellos sí entrarán en la tierra y la poseerán, porque yo se la he
dado. Isaías 7: 15 – 16, 15 Cuando sepa elegir
lo bueno y rechazar lo malo, comerá cuajada con miel. 16 Porque antes de que
el niño sepa elegir lo bueno y rechazar lo malo, la tierra de los dos reyes que
tú temes quedará abandonada. La autonomía para decidir
independientemente de Dios qué es bueno y qué es malo.
Dios te siga bendiciendo.
Pastor: Mario Arcila Castaño. M. A. C.
