Juan 9: 6 –
7, 6 Dicho esto, escupió en el suelo, hizo barro con la
saliva y se lo untó en los ojos al ciego, diciéndole: 7 —Ve y lávate en el estanque de
Siloé (que significa: Enviado). El ciego fue y se lavó, y al volver ya veía.
La obediencia
del paciente a las instrucciones del Médico de los médicos, El ciego fue y se lavó. Confiado en el
poder de Cristo le obedeció y fue a
lavarse.
El beneficio que
obtuvo: y al volver ya veía. Su obediencia, superior a la de Naamán
le concedió el beneficio de la vista, es decir la visión, DE VER. Por supuesto
al no ser leproso, sino ciego, no tuvo que sumergirse en el estanque, sino
solamente lavarse los ojos. De manera semejante a cuando el conflicto y como
los dolores departo del NUEVO NACIMIENTO han pasado, las ataduras del pecado se
sueltan, y se obtiene la luz y, con ella la LIBERTAD. Juan 8: 31 – 32, 31 Jesús se dirigió entonces a los
judíos que habían creído en él, y
les dijo: —Si se mantienen fieles a mis
enseñanzas, serán realmente mis
discípulos; 32 y conocerán la
verdad, y la verdad los hará libres. ¡Tal es el
Poder de Cristo! ¿Y que no podrá hacer el que hizo esto, y lo hizo de esta
manera? Este ciego hizo lo que Cristo le mando, le ordenó y fue sanado inmediatamente.
Así también, cuando deseen ser sanados por Jesús debemos estar dispuestos a
someternos a Su gobierno. Este hombre regresó, volvió viendo; asombrado de lo
que veía, asombrando a quienes lo veían. También representa esto los beneficios
que se obtienen al asistir a las ordenanzas que Cristo dispuso para Su iglesia;
los que se acercan temblando, regresan triunfando; los que antes fueron ciegos,
han vuelto viendo y cantando.
«Señor, crea
en nosotros hambre y sed por la Palabra que vivifica».
«¡Sea Dios exaltado!»
PARA RUMIAR:
La forma correcta de manejar una situación compleja no descansa tanto
en nuestra capacidad de seguir un procedimiento preestablecido, sino en ser la clase de persona que siempre
actuará con integridad sin importar el desenlace particular de las
circunstancias.
Dios te siga
bendiciendo.
Pastor Mario
Arcila Castaño. M. A. C.