En el Salmo 51,
encontramos la historia del pecado del rey David. David cometió un horrible,
odioso y perjudicial pecado, a pesar de ser hijo de Dios. Yo espero encontrarme
con David en el cielo. David fue un
hombre conforme al corazón de Dios a pesar de haber cometido un pecado tan
abominable, terrible y despreciable. Lo que nosotros vemos es esto: un
cristiano está atado al pecado, está atado al sufrimiento. No perderá su salvación, pero el sufrimiento viene tras el pecado
como la noche viene tras el día.
Primero consideremos las
consecuencias del pecado en la vida de un cristiano, y luego pensemos sobre la
limpieza del mismo.
Recordemos que el Salmo 51
fue escrito por David después de haber vuelto su corazón a Dios, David recuerda
las consecuencias de su pecado y escribe su historia, un registro para que
leamos y aprendamos.
Oro para que Dios te ilumine y te de entendimiento de Su Palabra.
Dios te continúe bendiciendo.
Pastor: Mario Arcila Castaño. M. A. C.