REPASEMOS Y
RUMIEMOS:
Juan 9: 1 –
12, Jesús sana a un
ciego de nacimiento
1. Para obrar los milagros Jesús empleó diferentes
medios en las diferentes ocasiones.
Para sanar
al ciego Él habría podido, si lo hubiese tenido a bien, haberle tocado
solamente con el dedo o haber pronunciado una palabra. Más no fue de Su agrado
hacerlo así, le untó los ojos con barro que Él mismo había hecho. Por su puesto
que este lodo, el barro no tenía o poseía inherentemente ninguna virtud para
sanar; más Jesús quiso utilizar este medio.
Ese hecho
nos enseña que el Señor de los cielos y la tierra no se fía o se limita al
empleo de un solo medio, y los que han recibido de Jesucristo algún milagro no
deben juzgar a otros por su propia experiencia. ¿Nos ha restituido Jesucristo
la vista y la vid? Rindámosle gracias a Él, y procuremos ser más humildes. Mas
guardémonos de decir que sólo hemos recibido la salud y la vida espiritual de aquellos
cuya experiencia corresponde exactamente a la nuestra.
Señor, crea
en nosotros hambre y sed por la Palabra que vivifica».
«¡Sea Dios exaltado!»
PARA RUMIAR:
El que desee
involucrarse con Cristo deberá entender que se ganará el desprecio y la condenación
de los que andan en tinieblas. Christopher Shaw.
Dios te siga
bendiciendo.
Pastor Mario
Arcila Castaño. M. A. C.