Discipulado básico: La mente de Cristo.



EL FRUTO DEL ESPÍRITU.

¿DÓNDE ESTÁ TU CORAZÓN?
Continuamos:

Pongamos nuestros corazones en el Señor, pongamos nuestra mirada en el Señor. Aunque vivamos en este mundo, debemos fijar nuestros corazones en el Señor. Aunque nuestros corazones vayan de adelante para atrás, espero que pongan, fijen sus corazones en el Evangelio y en las bendiciones que el Señor les ha conferido, otrogado en vez de ponerlos en el mundo.

¿Cuántas bendiciones de la carne y el espíritu nos ha dado Dios a través del Evangelio? Además, a través de este Evangelio ¿cuántas bendiciones de salvación nos ha dado? Cuando pensamos, rumiamos en esto, no podemos dejar de dedicar nuestros corazones a Dios. También vale la pena consagrar nuestros corazones a Dios. Vale la pena consagrar nuestros corazones al Evangelio. Vale la pena consagrar nuestros corazones a la gran salvación que borró todos nuestros pecados. Es correcto dar gracias al Señor y glorificarle, y vale la pena trabajar por el Evangelio. Le damos gracias a Dios por hacernos Sus hijos. El Señor nos dio el Cielo y está justificado que consagremos nuestros corazones al Señor.

Dios te ilumine y te de el entendimiento de Su Palabra.


Pastor Mario Arcila Castaño. M. A. C.