Discipulado básico: La mente de Cristo.



EL FRUTO DEL ESPÍRITU.

Continuamos:

¿DÓNDE ESTÁ TU CORAZÓN?

Cuando dedicamos nuestros corazones a esa área donde Dios ha borrado todos nuestros pecados y transgresiones como una nube espesa, o rocio y los ha hecho blancos como la nieve; y cuando oramos a Dios, Él escucha y responde nuestras oraciones. Debemos dedicar nuestros corazones a Dios y a la obra espiritual con la creencia de que Dios está contento con nuestra obra de difundir el Evangelio, cumplir la Gran Comisión, de ir y anunciar la Buenas Nuevas a toda criatura. Plan se salvación). Entonces, podemos experimentar cómo nuestros corazones se iluminan y tu ser disfrutará de la luz y vemos cómo la obra de Dios progresa enormemente. Les digo cómo podemos convertirnos en los hombres de Sus bendiciones al contar con nosotros para Su obra.

Queridos hermanos y hermanas, si así los puedo llamar, cuando dedicamos nuestros corazones a difundir el Evangelio, cumplir la Gran Comisión, de ir y anunciar la Buenas Nuevas, nuestros corazones están contentos. Cuando vivimos en este mundo, a veces desfallecemos y a veces caemos en los deseos carnales. No hay ni una sola persona justa que no caiga. Sin embargo, lo que importa es dónde ponemos nuestros corazones aunque seamos así. ¿Dónde pone cada uno de nosotros su corazón? Si por casualidad lo tienen en las tinieblas, espero que lo saquen hoy a la luz.

Dios te ilumine y te de el entendimiento de Su Palabra.


Pastor Mario Arcila Castaño. M. A. C.