Juan 9: 1 –
12, Jesús sana a un
ciego de nacimiento
1. Que en el curso de la vida nos incumbe, corresponde,
concierne aprovechar para hacer bien, las oportunidades que tengamos.
Jesús dijo a
sus discípulos, cuando estos le hicieron una pregunta a cerca del ciego: A mí
me conviene obrar entre tanto que el día es: la noche viene, cuando nadie puede
obrar.
Esas
palabras son muy ciertas si se aplican a Jesús mismo. Él sabia muy bien de Su
ministerio terrenal duraría solo tres años, y por lo tanto, aprovechó diligentemente el tiempo. No
dejó pasar ninguna oportunidad de hacer obras de misericordia y de cumplir los
deberes de Su misión. De día o de noche, siempre estaba comprometido en la obra
que le encomendó, le encargó el Padre. En toda Su conducta podía percibirse la
aplicación de estas palabras: Me conviene obrar entre tanto que el día es: la
noche viene, cuando nadie puede obrar.
Señor, crea
en nosotros hambre y sed por la Palabra que vivifica».
«¡Sea Dios exaltado!»
PARA RUMIAR:
Si en realidad somos cristianos, es un imperativo que vivamos con pureza y
santidad en medio de nuestra cultura cotidiana. Kent Hughes.
Dios te siga
bendiciendo.
Pastor Mario
Arcila Castaño. M. A. C.
