EL FRUTO DEL ESPÍRITU.
v Parte de la semilla cayó al borde del camino y las aves se la
comieron.
v Otra parte cayó en pedregales.
v Otra parte empezó a crecer y la ahogaron los espinos.
v El cuarto grupo de semillas cayó en buena tierra; echó raíces y dio
buen fruto.
De modo que todos nosotros debemos rendir buen
fruto; al obrar en nuestras vidas la palabra de Dios en el poder del Espíritu
Santo.
Es interesante anotar que la palabra de Dios habla
del fruto del Espíritu y no de los frutos en plural. Un árbol puede dar
muchas manzanas; pero todas provienen del mismo árbol. De la misma manera el
Espíritu Santo es la fuente y origen de todo el fruto de nuestras vidas.
Dicho en términos más simples; la Biblia nos dice
que necesitamos que el Espíritu rinda fruto en nuestras vidas, porque no
podemos producir amor ó paz, sin contar para esto con el Espíritu. Nosotros
estamos llenos de anhelos y deseos egocéntricos y especulativos, totalmente
contrapuestos a lo que Dios quiere para nuestras vidas.
Dios
te ilumine y te de el entendimiento de Su Palabra.
Pastor
Mario Arcila Castaño. M. A. C.