Enseñanza: Pecado.


Retomo nuevamente: El pecado deshonra al Señor.

David posiblemente pensó: “Mi pecado no solo ha contaminado  mi alma, no solo a dominado mi mente, ¡ha deshonrado a mi Dios, trasgredido a mi Dios! Dios, he pecado contra Ti.
El pecado deprime el corazón.
El Salmo 51: 8, Anúnciame gozo y alegría; infunde gozo en estos huesos que has quebrantado.
Está deprimido. No tiene alegría, no tiene gozo. Parecía emocionante mientras lo hacía, mientras estaba cometiendo el pecado. Pero la Biblia dice: 17 Tal vez sea agradable ganarse el pan con engaños, pero uno acaba con la boca llena de arena. Proverbios 20: 17. David había perdido su alegría, su gozo. Vamos al Salmo 51: 12, 12 Devuélveme la alegría de tu salvación; que un espíritu obediente me sostenga. No dice: “SEÑOR RESTAURA MI SALVACIÓN”, porque la tenía. Pero había perdido la alegría, el gozo de tenerla.

Oro para que Dios te ilumine y  te de entendimiento de Su Palabra.

Dios te continúe bendiciendo.


Pastor: Mario Arcila Castaño. M. A. C.