Pan Integral Devocional: Lo único que sabemos es que era ciego.


Ahora bien, en esta discusión podemos observar tres pasos:

Juan 9: 25, 25 —Si es pecador, no lo sé —respondió el hombre—. Lo único que sé es que yo era ciego y ahora veo.

El hombre se aferra a la evidencia del hecho que ellos intentan negar. Sin meterse a juzgar en causas ajenas, da testimonio de lo que él ha experimentado en su propia persona: 25 —Si es pecador, no lo sé —respondió el hombre—. Lo único que sé es que yo era ciego y ahora veo. En Juan 9: 33, vemos que, no obstante esta mención calculada, el hombre reprueba tácitamente el mal apelativo que ellos le colocan a Jesús, y viene a decir: 33 Si este hombre no viniera de parte de Dios, no podría hacer nada. “Si ustedes están seguros de que ese hombre es pecador, yo por experiencia propia conozco su bondad y su poder, no le puedo atribuir tal carácter”. Dice el sabio refrán: <Contra los hechos, no valen los argumentos>. Así como los favores de Jesús, por nadie son mejor valorados que por quienes se han sentido necesitados de ellos, así también el efecto y la gratitud más durables hacia Jesucristo provienen de aquellos que han adquirido de Él un conocimiento experimental. Por eso, en la obras de la GRACIA, aun cuando una persona no pueda explicar a otros el cuando y el como del cambio que ha experimentado, y aun cuando no tenga los suficientes estudios bíblicos para presentar defensa razonada de su fe. 1ª Pedro 3: 15, 15 Más bien, honren en su corazón a Cristo como Señor. Estén siempre preparados para responder a todo el que les pida razón de la esperanza que hay en ustedes, al menos puede decir como el ciego recién sanado, Lo único que sé es que yo era ciego y ahora veo. Los fariseos siguen preguntándole, con inútiles repeticiones:

Señor, crea en nosotros hambre y sed por la Palabra que vivifica».
«¡Sea Dios exaltado!»

PARA RUMIAR:
Como sabemos que Dios tiene cuidado de nosotros, podemos echar todas nuestras ansiedades sobre él. Él ha cambiado nuestro lamento en baile... Richard Foster.

Dios te siga bendiciendo.


Pastor Mario Arcila Castaño. M. A. C.